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narrativa

el terrorista negro tierno monénembo

El terrorista negro. ¿Le han dicho que antes de su llegada a Romaincourt, aquí nadie había visto nunca a un negro, salvo el coronel que lo sabía todo del corazón de África y del vientre de Oriente? No, ¿verdad? ¿Usted ha oído hablar de todos modos del alboroto que reinaba en aquellos tiempos por culpa de los boches
stirner contacto prólogo

Duiniser Elegien (1922) Las dos citas que «encabezan» esta invitación a la lectura de la obra de Dennis Cooper están escritas a lápiz sobre la primera página de mi ejemplar de Cacheo (Frisk, 1991). Cacheo debió de ser el segundo texto de Cooper que leí. El primero fue sin duda Contacto (Closer, 1989), que poco antes había descubierto un buen camarada y que resultó un hallazgo para ambos. Casi una epifanía.
por qué este libro cómo un higo de palabras y por qué

Solo las higueras bíferas dan dos clases de frutos al año. La primera, la del higo, sería la fructificación anual de sus flores, y se produce desde el mes de agosto hasta octubre. Este fruto presenta un color verdoso y con un tamaño menor

Solo conoce su cuerpo quien lo ha mutilado varias veces — H. Foreman I Clausewitz y yo A mi padre lo maté de un tiro en la frente. La bala, una de esas redondas …

La inercia del frenazo hizo que su cabeza se estampara contra la reja de protección del coche patrulla. Las esposas, anudadas a su espalda, le habían impedido cubrirse antes del impacto. Notó un …
playlist 25 de hace 25

Alfonso Moreira ha dedicado su programa Hard cuore en Radio Malva 104.9 FM al libro de Víctor Colden, Veinticinco de hace veinticinco, con una preciosa selección musical, la lectura de fragmentos del libro y las respuestas de Víctor a algunas preguntas.
9788412239386

Yo pensaba a menudo en quién habría construido la casa. No quién la había hecho construir, eso ya lo sabía, sino quien la había realmente hecho: acarreado el granito de las escaleras, colocado las tejas suaves de un color parecido al de los caramelos, la balaustrada de piedra, que se sombreaba de liquen amarillo justo donde debía…
aullidos. modos de caer. mireya hernández

En Newton, el grabado de William Blake, el físico inglés hace cálculos en el suelo para intentar descifrar el universo. Está tan abstraído que no se fija en la roca cubierta de algas y corales sobre la que se sienta y cuya observación le ayudaría a entender el mundo. Modos de caer es como esa piedra, un caos de textos interconectados que narran en un mismo plano, a menudo desde los márgenes, lo conocido y lo cotidiano. Personajes anónimos e históricos, fracasados en su mayoría, herzoguianos a veces, construyen un mosaico de caídas en las que casi siempre interviene el azar; el mismo azar que hace que Strindberg vea el cosmos en unas motas de polvo.

  Consciente de que cada vez dedicaba mayor cantidad de energías a sobrevivir, García no ignoraba que cuando a uno le pasa eso, y encima el cuerpo casi siempre está cansado, es que …

—Pasa el verano y pasamos nosotros. Los ojos de mi madre, reducidos en su rostro hinchado por la edad, buscan los míos. Expresan cierta timidez, al mismo tiempo que…