Maite Larrauri

aburrimiento en clase

San Agustín, el sexo es muerte, y un taller de lectura

En mi caso, los recuerdo muy bien, tuve dos profesores de Filosofía en Bachillerato. Uno era un señor cura orondo, diría que un poco pelma si fuera capaz de decirlo con respeto y cariño, que era aburrido escucharle, es la verdad, pero que era un buen hombre, esto también y es más importante

portada un sujeto inesperado

El sujeto inesperado: está y se la espera. Por Isabel Tamarit López

A menudo se nos invita a una fiesta de manera poco formal, porque se supone que somos parte de ese núcleo tan íntimo, que no necesitamos la invitación para presentarnos. Ni siquiera nos sentimos ofendidos por la falta de protocolo, porque tampoco ese tipo de

Compartir la alegría

Parece evidente que compartir la alegría es absolutamente superior a compartir la tristeza. La alegría, y no la tristeza, es locuaz y el verdadero diálogo humano difiere de la mera conversación o incluso de la discusión en que está impregnado por el placer en la

Ser mujer cansa

En ‘Un sujeto inesperado. Diálogo sobre filosofía y feminismo’ la autora se lamenta por la respuesta que dio a unas alumnas cuando le comentaron que esa ausencia las descolocaba y que les costaba sentirse identificadas o interpeladas ante esos sujetos siempre masculinos; les dijo que cuando los filósofos hablaban de el hombre debían sentirse incluidas

La amistad según Epicuro

La amistad epicúrea es un estilo de vida que contagió a muchos en la antigüedad, que ha viajado a través del tiempo y que sigue viviendo en nuestros días. Al igual que un huerto, la amistad es útil, como la producción de alimentos, y hermosa y placentera como el cultivo de las flores.

Al contacto de la fuerza. Simone Weil, Maite Larrauri y Max

Al igual que la pintura no está dirigida a los pintores, ni la música a los expertos en música, la filosofía tampoco es para los entendidos. La filosofía es para los profanos. La colección «Filosofía para profanos» quiere facilitar el acceso a la filosofía de algunos autores, no explicando sus vidas o resumiendo sus teorías, sino ofreciendo, para cada uno de ellos, una clave en la que pueden ser leídos.
Ojalá los humanos hicieran las guerras por algo tan material como la riqueza; quizá entonces calcularían las ganancias y las pérdidas de un conflicto y sabrían detenerse a tiempo. Pero desgraciadamente las guerras no las hacen los que piensan.

La amistad según Epicuro

El mayor bien

«De todos los bienes que la sabiduría procura para que la vida sea por completo feliz, el mayor con mucho es la adquisición de la amistad».

No hay más entradas que mostrar

novedades

  • 9779200016691
  • 9779200016677
  • 9788415766858
  • 9788409397693
  • 9788412348569
  • 9788494982910
  • 9788412388138