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Libros

Es verdad que a veces no lo es. A veces le dan ganas a una no ya de invadir Polonia, que decía Woody Allen, sino de arrasarla y no dejar más que desolación y espanto al paso de servidora de todos ustedes, a ver si así se asustan los malos de una vez por todas y se comportan como es debido, hombre ya, al compás de Wagner o no. Me dé Dios paciencia y no una recortada. Ah, pero otras…

El tema La idea surgió anoche, durante la cena. Acabamos en la Encomienda, que es un lugar que me chifla: poquitas cosas en la carta, que van cambiando. Todo muy muy rico. Habíamos ido a ver Las canciones de Pablo Messiez [Teatro Kamikaze. Calle Embajadores, 9. Madrid]. Charlábamos sobre la obra; yo encantada con todo ese ruido, la estridencia, los actores, el texto, la gran Nina Simone, central, poderosa, los chavales bailando, el teatro en pie; había disfrutado de verdad un

Os dejamos con los libros que enviamos estos días a librerías. Podéis escribirnos para preguntarnos por las librerías donde encontrarlos; las librerías podéis también, la que no tenga servicio de novedades, ir pidiéndolos, que los pedidos siempre son motivo de alegría, incluso cuando hacemos como que estamos de vacaciones.

El exabrupto: Quién tiene tiempo para el amor. Leyendo el texto que nos ha enviado Maribel Tabuenca, editora de Mapas Colectivos, sobre el librito que acaba de publicar y que recoge las palabras de Carmen Alborch en el VI Encuentro de mujeres que transforman el mundo me he acordado de algo que le escuché a uno de estos periodistas o comentaristas o tertulianos —no sé cómo llamarlo, la verdad, las fronteras en estos casos son así de difusas— sobre la entonces Ministra

—¿Pero tú llevas libros a todas las librerías, mamá? —me pregunta mi hija hipotética. La de verdad, 15 años que me tiene, háganse cargo, no les voy a contar qué cuestiones me plantea, pero que da para una sobremesa larga lo de qué leen ahora los adolescentes y cómo, por ejemplo.
Raquel Gu

Raquel Gu es filóloga y traductora, pero dibuja desde que pudo sostener un lápiz, y es lo que más le gusta. Se dedica al humor gráfico y a la ilustración, y colabora en medios como El Salto, Principia o El jueves, entre otros; dibuja la actualidad en directo en la tertulia del programa els matins de TV3; y es autora de libros de humor gráfico como Papá, mamá… no sabéis nada de la vida (2012), de álbumes infantiles como Dragonario (2015)

Hoy voy a empezar dando las gracias —de verdad, de corazón— a los editores y a las editoras con las que trabajamos. Si es cierto que es gracias a las librerías, a su generosidad y paciencia, sobre todo, que podemos hacer esto que hacemos, no es menos cierto que sin los libros y sin el apoyo y la confianza de los y las que los hacen, esto que hacemos sería imposible. No solo más ingrato. Imposible. Tal cual. Los libros

La mejor escuela No hay mejor escuela, para esto de intentar vender libros, de verdad, editor o editora novato, a ti te lo digo, que sé que me lees, o me gustaría que lo hicieras, mejor, que una librería a cargo de una persona que lleve su vida trabajando en ella. No me refiero, entonces, a cualquier librería. Me refiero a una ya de cierta importancia, asentada, próspera, diría, dentro de lo que cabe; cargadita de libros, aun de fondo

El trabajo Hablar en público. Al principio, la dificultad que había que salvar era el conseguir no tartamudear ni sonrojarse hasta la parálisis total y la muerte de golpe por la impresión. El alcohol ayuda, apunto, por dar alguna solución comprobada y contrastada. La segunda gran complicación es no perder el hilo. No —o no solo— porque hayamos puesto en práctica lo de meterse un par de lingotazos o dos antes de empezar a perorar, sino porque, cuando faltan tablas,

Porque las mujeres lo contamos todo Ya les decía en anteriores entregas lo que le chifla a quien hace estas notas tan así lo de ponerle título a los eventos, entre otras. Del que le hemos colocado a este acto estoy especialmente contenta (sé que suelo estar especialmente contenta de casi todo lo que hacemos, no me miren así, el entusiasmo es lo que tiene: ni medida ni proporción). Lo que cuentan las mujeres. Porque las mujeres lo contamos todo, se llama. Alude