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Libros de la resistencia

  2.1. ACONTECIÓ ALGO DE INACONTECIBLE. Mi situación es peligrosa. No tengo buenas impresiones de las cosas: me impresiono fácilmente. Otro era yo cuando no coincidía con las circunstancias. ¿Por qué eso? Eso no es cosa que se haga. Nada me justifica. Estoy a disposición de todo. Yo era tanto, tanto hace: ¿cuánto tiempo estoy hablando deso? Pura perdición de ilusión. Brasilia nunca va comenzar a ser viable. Sólo de lo que hablo, hablar: mi mitología, mi lógica. ¡Para qué

2.1. Un piano de cola Steinway cae desde el cielo sobre la escena. La familia del Filósofo cae, flotando, los hombres se dan contra el piso. Las mujeres quedan colgando como marionetas. Muy elegantes. Es el Imperio austrohúngaro. Un candelabro emerge de la oscuridad del cielorraso y se estrella contra el suelo. Entra Karl, el padre. Karl: ¡Ludwig! ¿Dónde te has metido? Encuentra el cadáver de uno de sus hijos, muerto de un pistoletazo en la sien. Lo harán otros dos:

No se lleva un registro de las parejas que en este momento están ocupadas en el mundo enseñando a hablar a un niño; considerable es, sin embargo, el número de parejas ocupadas en hacer lo mismo con un chimpancé. En general sin éxito, porque los chimpancés no hablan; pero muchos de ellos parece como si estuvieran a punto de decir algo y, así, mantienen despierto el interés. Como nuestros novelistas, que siempre parecen que están, como los chimpancés, a punto

Qué idea tendría J. Rodolfo Wilcock de la crítica y de su estatus se puede inferir de algunas conocidas costumbres, como la de hacer la crítica de espectáculos que no había visto o la de inventarse algunos inexistentes –sobre cuya pista se lanzaban todos en seguida. Los artículos aquí recogidos abarcan los dos decenios más importantes de su colaboración en periódicos y revistas (principalmente en Il Mondo de Pannunzio) y están todos dedicados al mundo de las letras y a sus singulares, recurrentes, tempestuosas perversiones.
Miguel Casado

Un discurso republicano. Con este título –tomado de una reflexión de Schlegel-, el poeta y crítico literario Miguel Casado (Valladolid, 1954) reivindica el carácter político de toda escritura poética, la escritura como manera no sólo de estar en el mundo sino de reinventarlo. De combatir (lo). Desde la muchedumbre de sus escritos (poetas concretos –exactos-, cuestiones de naturaleza poética –utopía
Aurelio Major

Ya no existe o existe un tiempo en el que las escaleras se retorcían sobre sí mismas y el retumbar de las botas anunciaba que el poeta leía para ciertos. O existe aún el tiempo en el que los abrigos se quedan en la percha y el manuscrito reposa sobre la silla de quien anda ahora saludando a los pocos. O ya no existe la casa en la Traviesa de la calle del Niño a la de las Huertas, donde solo sabían
Aurelio Major

La lisonjeaba hasta el bulbo tu tacto vivo, vatídico,y su enardecida mirada que mirase se hendió de nuevo, nato,en el almíbar que habías sorbido del gajo, goja,siguiéndola en los contornos movedizos de sus dunas, dones,iguales: siempre la misma arena, siempre, sierpe,
Néstor Sánchez

Digámoslo pronto, Néstor Sánchez es un autor no fácil, por usar un eufemismo. Es un poeta insólito, por momentos boscoso, demasiado boscoso, pero consciente de lo que hace, cómo lo hace y su porqué. Eso ya merece nuestro respeto. Un escritor de la estirpe de Macedonio Fernández (pienso en su Museo de la novela negra) o, en otro orden de cosas, próximo a nuestro valleinclanesco Tirano Banderas, por su

Guillermo Núñez nació en Santiago de Chile en 1930. Comenzó su trayectoria artística en 1949 al ingresar a la Escuela de Bellas Artes y a la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile. Trabajó como escenógrafo para el Instituto de Teatro de la Universidad de Chile (ITUCH). En 1959 recibió una beca del Ministerio de Cultura de Checoslovaquia y viajó a Praga
CD Wright

Si me concedes que casi todos tenemos una naturaleza equívoca, y que cuando despertamos no nos hemos decidido sobre dónde iremos; de tal manera –podrías ver a un hombre conduciendo al trabajo con una casmisa libre