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Librerías

Así nos presentaba Enrique Jacinto. Pudimos hablar largo y tendido sobre esto que hacemos «tan raro», decía un distribuidor de los de toda la vida de Madrid, nos contaban el otro día, que hacemos. La entrevista no está mal, casi me gusta, solo se me escapó un «He perdido el hilo de lo que estaba contando». Se trata de llevar gente a las librerías, que es lo que a nosotras nos gusta. Tal cual. Pudimos hablar de unas cuantas, nombrarlas, al menos. Nos dejamos sin citar la mayoría; qué difícil esto de salir en los medios.
Dulce María Cardoso

¿Por qué este libro? El retorno, por Feliciano Novoa Portela, editor de La Umbría y la Solana. Normalmente leemos más de un libro a la vez y vamos saltando de uno a otro, …

…o de cómo no se ha muerto nadie esperando un libro (que sepamos, al cierre de esta edición). En favor de las librerías No dejará de sorprenderme, aun después de haberlo oído tantísimas …

Como nunca he descubierto en mí cualidades que atrajesen a nadie, nunca he podido creer que alguien se sintiese atraído por mí. La opinión sería de una modestia estulta, si hechos sobre hechos —esos …

Retomamos donde lo dejamos la serie sobre librerías y sus gentes. Fotógrafo y redactora nos acercamos para charlar con la librera Viviana hasta Trafiantes de sueños (en la calle Duque de alba, cerquita del mercado de la cebada, Tirso de Molina), una de las librerías con más personalidad de la capital, con un fondo —también nos referimos a los libros aquí— claro, contundente, generoso.

Desde que leyera ayer en el Babelia, en la página 3, en un texto cuyo título me gustó tanto que me lo he quedado para este editorial, que «La realidad es que un …

¿No te gusta comprar en una página web? ¿Te gustan más las librerías? ¡A nosotros también! ¿Deseas que haya muchas, que prosperen y que no cierre ninguna más? ¡Como nosotros! Indícanos qué librería de todas …

Lo decimos muchas veces cuando no nos escuchan los autores: qué tostón el tener que acudir a la presentación de un libro. Pocos compromisos hay más pesados, más aburridos, más difíciles de evitar …

«No estoy acostumbrada, llevo fatal lo de estar a este otro lado», me dice Tamara Crespo cuando ve que enciendo la grabadora. Es la librera de Primera Página, una de las ¿12? librerías de Urueña, el pueblo de Valladolid donde hay más librerías que bares, tan sólo 182 habitantes censados el año pasado, según el INE, una muralla casi que en perfecto estado de conservación y unos 1.000 instrumentos musicales diferentes

El poder del silencio de los libros, que despierta nuestros sentidos antes de que conozcamos el tesoro que encierra. Ayer fue un día bastante triste (salvo la tardenoche, como luego estuvimos de librerías). Muy triste; me lo pasé discutiendo con una librera a la que un tipo más listo que donde los hacen —ya hemos hablado de él en anteriores entregas: no se ha equivocado en toda su vida una sola vez, al menos no que nosotras sepamos— le ha pasado graciosamente un balón que no tenía por qué ir para ella —o tal vez sí, no lo sé— y que entró en una dinámica tan mala como la mía; esto es, el discutir no para llegar a una solución, sino para acabar demostrando, nada más, que llevábamos razón, cada una en lo suyo.