Entradas Etiquetadas

Jaime Cedillo

Vermú cruzado Bala Perdida en Librería Nakama [Madrid]

Vermú cruzado Bala Perdida, en el que Yolanda Arias leerá poemas de Intramuros y Jaime Cedillo relatos de Almario. Acabaremos con una actuación del grupo Catársis (Jaime Cedillo y Carlos Bueso). Yolanda Arias Fernández (Madrid, 1976). Estudió Filología Hispánica en la Universidad Autónoma de Madrid y el Diploma de Estudios Avanzados Comenzó su labor docente como profesora. Además de algunas publicaciones en la revista El invisible anillo y algunas de tipo académico, ganó ex aequo el XVI Concurso de Cuentos de

Bala Perdida y Librería Alberti nos invitan a la presentación del libro Intramuros, de Jaime Cedillo el próximo miércoles, 10 de abril en la Librería Alberti (c/ Tutor, 57. Madrid) a las 19.00 horas.  El autor estará acompañado por el poeta y traductor Jordi Doce.Estos poemas son la calcomanía lúcida –y a veces sabiamente lúdica– de un hambre de vida y de futuro que, sin embargo, no se olvida de rendir homenaje a sus maestros, sus mayores. Dicen que la experiencia es un grado, pero Jaime Cedillo va un poco más allá y

En la literatura no existen las paredes y, por lo tanto, nada separa la realidad de la ficción. Siguiendo ese camino, la buena poesía es la que consigue reflexionar a la vez sobre el autor y sobre sí misma, y hacerlo en público, de modo que veamos pelear, todas contra todas, a cada una de sus palabras, y cómo ganan el combate las más fuertes.
Ruta poética Bala perdida

Para conmemorar el Día de la Poesía, el próximo jueves 21 de marzo, los balas perdidas llevamos los versos a los bares más cool de Malasaña/Conde Duque. Empezaremos a las 19. 30 h en el MUY (Amaniel, 36) con Míriam Martins y Jaime Cedillo; seguiremos en Amor Hermoso (Palma, 62) a las 20.15 h con Dianamutica y José Manuel Lucía; a las 21.15 estaremos en el Picnic (Minas, 1) con Scherezade y Martín Parra, y el fin de fiesta será

Por Jaime Cedillo Toda lectura depende del momento en el que a ella te aproximes. La primera vez que leí Historias del Kronen fue en el verano de 2008, justo antes de ingresar en la universidad. Y fue imposible no asociar el Kronen, el bar que da título a la novela que ha marcado a una generación, con el bar de mi pueblo que me puso delante del espejo y, sin contemplaciones, me desnudó ante mí: Aquí estás, este que ves eres tú. La