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desde fronterad

Las obras de Miguel Borrego buscan ciertamente, aquí, tocar un suelo seguro, alcanzar una superficie estable, suspensas como están en medio de una amenaza que se quiere mortal.

Le impactaron sin duda el esqueleto broncíneo, las alas del ángel óseo, caído y carcomido en su fantasía, la calavera ausente, la tela que une y separa dos mundos, la posición elevada del orante, su gesto trascendente.

Dos profesores universitarios españoles, uno que trabaja en España, el otro en una universidad americana, se encuentran después de tiempo en un congreso de filología o literatura española.  —Joder, mira esta noticia. ¿Otra reunión sobre la crisis de las humanidades? Y en la capital de Estados Unidos, vaya. A propósito, es la primera vez que me entero de la existencia de esa Alianza Nacional de Humanidades que pretende «proteger el futuro de nuestras disciplinas». —Y otra vez la crisis. Si

La trágica muerte de Mark Lombardi, que se ahorcó en marzo de 2000, fue un final inapropiado para una vida extremadamente creativa. Utilizando únicamentedocumentación pública, principalmente artículos periodísticos y libros de investigación, Lombardi estudió las interconexiones entre individuos, bancos y otras compañías financieras. (Una exposición reciente en la Pierogi Gallery de Brooklyn (Nueva York) mostraba volúmenes de la biblioteca personal de Lombardi, con títulos como Trust Me (Fíate de mí), The Arms Bazaar (El bazar de armas), y The Grease

—A ver, cuéntame, ¿y por qué quieres ser un artista cuando crezcas? —Porque puedo usar mi imaginación y ser famoso. —¿Pero vosotros creéis que los artistas de los que hemos hablado hoy pintaban porque querían ser famosos? —¡Pues claro! —Cuando un artista solo piensa en ser famoso puede que la cosa no salga bien… —¡Pero hay que intentarlo! —Sí, es verdad, hay que intentarlo todo en esta vida. Bueno, decidme, ¿y cómo se vuelve uno famoso? John y su clase

En 2010 el invierno se alejaba y, con el verde de estreno y los primeros olores de las flores en el aire, mi ánimo se caldeaba a la espera del verano y los 15 días de descanso en la playa a finales de junio. Sin embargo, hacía unos dos meses que venía sintiendo que, en contra de mi voluntad, mis palabras se ralentizaban en la boca al ir a pronunciarlas. Siempre corriendo, mi discurso iba también veloz. Hablar ha sido

Ha representado mucho en la mía, ese gusanillo que suele apoderarse de los niños desde su más tierna infancia. Decía Albert Einstein que el ser humano adquiere el 50% de los conocimientos que llegará a tener a lo largo de su vida, antes de haber alcanzado los 6 años. Parece una boutade pero el padre de la teoría de la relatividad subrayaba la importancia de los aprendizajes del  tacto, la vista, el oído, el olfato. Tesituras, tonalidades, fragancias, etcétera. Cuando

Sobre una de las lápidas del prestigioso cementerio de los Reyes en Ginebra están grabadas estas tres palabras: «Ecrivaine, peintre, prostituée» y, entre paréntesis, dos años: 1929-2005. En la sepultura reposa Grisélidis Réal, rodeada de otros muertos lustres, como el escritor Jorge Luis Borges y el teólogo protestante Juan Calvino. Justo ella, la puta anticalvinista, que deseaba permanecer bien lejos de la «terrible religión judeocristiana y su noción hedionda del pecado». La muerte permite que suceda lo inesperado: que el cielo

Hélène, la compañera, la mujer de Althusser yacía sin vida aquella fría mañana de noviembre de 1980 sobre su apenas intocada cama, sin rastros de violencia en su cuerpo, como desmayada y al fin serena. Él con atisbo de conciencia de que algo terrible había sucedido, corre aterrorizado a buscar al doctor que estaba a pocos pasos de su apartamento en la misma École. La había estrangulado en uno de esos cortes del tiempo en que la locura establece su

Encuentro Domingo por la mañana, octubre. Joaquín se sienta en un k’ullu de árbol, remanente de un par de inmensos molles que teníamos acá –aclara. Uno macho, uno hembra. El macho daba diminutas flores amarillas; el otro, frutitos rojos que devoran los chiwalos. Los vecinos nos demandaron, alegando que las raíces levantaban el piso de sus hogares y tuvimos que cortarlos, cuenta. El patio está entre dos casas. La principal, delante, poblada de fantasmas, dice, porque cree que en su momento este