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Colección Mínima

María García Zambrano

Con María tenemos una relación que viene de lejos, la llevábamos persiguiendo tiempo porque queríamos publicarla en la Colección MÍNIMA. Además, es presidenta de Genialogías (Asociación feminista de mujeres poetas que trabaja para que la poesía de las mujeres tenga más visibilidad) en la que también está Ana Mañeru.La de María es poesía viviente, que llega a quien la lee porque se reconoce en ella

La historia comenzó hace dos años, cuando Mireia Lleó se puso en contacto con nosotras porque quería publicar sus poemas en castellano. Había visto la antología bilingüe de Maria Mercè Marçal  y nos envió una selección de poemas.
Sor Juana Inés de la Cruz

De espíritu fogoso, alma exaltada y estilo vehemente y delicado, sensual, oceánico, ascético en el goce circense de las palabras que alumbran, sor Juana Inés de la Cruz. Hubo nueve musas. Vivían con Apolo, en el Parnaso:   Calíope
Todas las cartas que yo puedo escribir Emily Dickinson

Hace tiempo que queríamos publicar una selección de poemas de Emily Dickinson sobre el paraíso, la inmortalidad, la infinitud, temas que están muy presentes en su poesía.
Todas las cartas que yo puedo escribir Emily Dickinson

Poema 205   ¡Noches salvajes – noches salvajes! está disponible en la generosa red de librerías con que las que trabajamos. Si no ves en el mapa una que te quede a mano, pregúntanos: librerantes@librerantes.com
Sor Juana Inés de la Cruz

Prólogo al lector Este volumen, cuyo altivo aliento (benévolo Lector, siempre invocado) generoso prezume, aspira osado remontarse al Celeste Firmamento. A tanto Sol eleva el pensamiento, de reverente affecto apadrinado, que a soberanas aras destinado passa a ser sacrifiçio el rendimiento. Piedoso absuelve sus indignidades, que no son en los cultos indecençia que profane Devotas atenciones. Frequentes votos hase a las Deidades, que a inmencidades de la reverencia no ay para el Cielo cortas oblaciones. Vale Enigmas de La Casa
Sor Juana Inés de la Cruz

n este libro da muestra de esa genealogía femenina sumando un eslabón más. Es una apuesta política y estética en lenguaje femenino. Un lenguaje rico, colorido y punzante, con requiebros y giros inesperados. Indaga desde la experiencia concreta  que la trajo un verano a Madrid para hablar del amor, del dolor, de la explotación, de la ternura y de la belleza. Para cantar lo visible y desvelar lo que no se ve.
Nieves Muriel

Alguien dice el dolor y lo escribe. Yo callo porque temo esa palabra como al fuego porque escribo dolor y siento las astillas debajo de las uñas, el espejo afilado que atraviesa el ojo, el cuchillo en la lengua. De acuerdo, hay que escribir dolor. Es un dolor helado, casi hueco, bajo un sol que castiga con vehemencia. A veces es la historia y la condena de las repeticiones. A veces es la sombra de un arcángel que acelera el
Nieves Muriel

n este libro da muestra de esa genealogía femenina sumando un eslabón más. Es una apuesta política y estética en lenguaje femenino. Un lenguaje rico, colorido y punzante, con requiebros y giros inesperados. Indaga desde la experiencia concreta  que la trajo un verano a Madrid para hablar del amor, del dolor, de la explotación, de la ternura y de la belleza. Para cantar lo visible y desvelar lo que no se ve.

Las palabras también emigran Escuchando a Corina Oproae contar cómo su proyecto original, cómo ella lo había pensado, escrito, acaba siendo un libro completamente diferente, mejor, incluso más suyo, no puede una dejar de pensar en todos aquellos que se saltan el paso de buscar, o esperar a, una editorial que publique —lea, comente, trabaje con ellos, corrija— el texto que han escrito, porque sí, porque yo lo valgo, que decía la chica del súper pelazo en aquel anuncio de la