Inicio»Puentes»Comenzar a leer»…por no dejar caer en sus manos más que belleza

…por no dejar caer en sus manos más que belleza

En Tango Berlín (greylock, 2020)

0
Compartidos
Linkedin Pinterest WhatsApp

Algunos poemas de Kurt Bartsch. Traducción de Federico Ocaña

 

ORGULLO

Cuando a Karl K., un trabajador de los derribos
(del que se sabía que había criticado
con frecuencia al socialismo)
le preguntaron, por qué en aquel entonces
―cuando aún era posible―
no se había marchado al Oeste
respondió: No podía ser.
Me han derribado
demasiado aquí.

 

LA AMIGA

Mi divertida amiga enferma de cáncer
no quería mostrar a su muerte
desde su mejor perfil.

Se paseaba con una calva
y hacía todo lo posible
por no dejar caer en sus manos más que belleza.

La muerte me hará ojitos.
Decía: no me cogerá mientras esté viva.

KLEIST, WANNSEE 21.11.1811

En el lago por la mañana dos disparos
Echaron a volar los patos, siete de ellos
sobre los ríos de Brandeburgo en rápido vuelo
hasta el mediodía no regresaron.

Y es que los muertos ya se han puesto en marcha
desde el polvo de Brandeburgo, una mujer y un hombre
en el carro de madera su ilustre carga
El cielo, gris sobre gris, en el mes de noviembre.

ALEMANIA 1990

Este y oeste
en la fiesta nupcial

Los invitados han llegado
unos de un país, otros del otro lado.
Personalmente sus posturas acercaron
en una mano las flores, el cuchillo en la otra mano.

 

Colección cyclomer [c] — greylock

Tango Berlín

Invitamos a Tango Berlín —antología póstuma de Kurt Bartsch, poeta y dramaturgo de la antigua RDA—, lenguaje viviente y versos ricos en imágenes que construyen en el camino poemas profundamente precisos.

Será mi coche fúnebre el camión de la mudanza.
Cuando me recojan saltaré por la ventana.

Sobre el autor
Kurt Bartsch (1937-2010). Superviviente de los bombardeos que asolaron Alemania en la Segunda Guerra Mundial, no llegó a terminar el Instituto y comenzó a trabajar a edad muy temprana. Entre otros empleos, fue oficinista, operador telefónico, camionero, vendedor de ataúdes, enterrador y, finalmente, redactor y asistente editorial de la editorial Aufbau. En 1964 accedió al Instituto de Literatura de Leipzig Johannes R. Becher. No obstante, dejó el Instituto al año siguiente en protesta por la política cultural oficial. En 1968 aparecieron sus primeras obras: el número 13 de la colección Poesiealbum, dirigida por Bernd Jentzsch, y zugluft, en Aufbau. Vinculado desde 1969 hasta 1977 como autor residente al Volksbühe de Berlín —uno de los teatros más prestigiosos de la RDA—, Bartsch alterna la escritura de poesía, canciones y textos satíricos con teatro, musicales y adaptaciones. Surgen Die Lachmaschine (1971), publicada en Berlín Oeste por Wagenbach; Kalte Küche (1974) y Der Bauch (1977) ambas con Aufbau,  y de contenido crítico contra las élites de la RDA; y Kaderakte (Rowholt, 1979), que reúne textos de distinto género de nuevo en tono crítico con el estado policial. Firmante en los manifiestos contra la expulsión de Wolf Biermann (1976) y contra el proceso hacia Stefan Heym (1979), fue expulsado de la Asociación de Escritores de la RDA y finalmente, en 1980, se trasladó a Berlín Oeste. Un cambio, sin embargo, no positivo, siendo siempre crítico con la literatura de masas del mercado capitalista. Parodista, poeta crítico, Bartsch contribuyó de manera significativa al hecho de que la literatura de la antigua RDA siguiese viva.

 

Librerías recomendadas

 

 

Sin comentarios

Dejar una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.