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Nyugat: occidente en una desmembrada Hungría. Por Susana Romanos

Artículo publicado en nuestra revista #somoslibrerantes 1.

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Mikes Kelemen fue un político y escritor húngaro originario de Transilvania que tomó parte en los movimientos contrarios a la dinastía Habsburgo. Es denominado a veces el «Goethe húngaro», y se le considera como uno de los fundadores de la prosa literaria húngara, sobre todo gracias a su obra Cartas desde Turquía. Tras su lucha contra los Habsburgo se vio obligado a refugiarse en la República de las Dos Naciones (Polonia-Lituania), en Francia y, finalmente, en Turquía (entonces el Imperio Otomano), donde permaneció hasta su muerte en 1761.

«Pero nuestro interés no puede limitarse al área de la literatura en lengua húngara. Nunca hemos sentido, como lo hacemos ahora, que nuestra cultura necesita seguir el ritmo de la cultura europea. No queremos literatura provinciana húngara. La literatura europea debe ser una y la misma». Mihály Babits, Nyugat, núm. 23-24, 1934.

En la portada de la revista Nyugat, aparece una medalla conmemorativa con la imagen de Mikes, quien para muchos significaba la tradición literaria, pero también el «refugio», el hecho de que la luz de las velas iluminadas y la pluma se conservan incluso en los tiempos más tormentosos. Cada mes aparecían dos números, pero también se editaban con frecuencia números especiales. Por ella pasaron hasta cuatro generaciones de escritores (y alguna escritora) húngaros.

Nyugat (Occidente) fue una revista que definió la literatura húngara del siglo XX. Apareció en Budapest oficialmente el 1 de enero de 1908, aunque se sabe que el primer número salió en la Navidad de 1907, y estuvo en activo hasta el 1 de agosto de 1941, causando un gran impacto y revuelo durante todo ese tiempo. Actualmente, la serie completa se puede encontrar solo en unos pocos lugares, pero ha sido digitalizada desde 2000 y está disponible en abierto para quien quiera o necesite consultarla.

Su objetivo era elevar la literatura húngara a un nivel occidental, por lo que se enfrentó a la literatura epigonística —seguidora de escuelas anteriores— del país semifeudal que por entonces aún era Hungría, en ese momento todavía miembro del Imperio Austrohúngaro. Ayudó a que las nuevas tendencias de estilo de finales del siglo XIX prevalecieran de la misma manera que las últimas aspiraciones de la literatura moderna occidental. No tenía una cosmovisión unificada, sino que ese «enemigo común epigónico» mantenía unida la revista. Esto hizo que se encontrara con una enorme resistencia del lado conservador —que veía una amenaza nacional en la revista—, pero que, por suerte, no consiguió acabar con ella; incluso sobrevivió a la Primera Guerra Mundial, dentro de una Hungría desmembrada, aunque no pudo superar la Segunda. Sin embargo, a pesar de toda su apuesta por la modernización literaria del país, trató de mantenerse alejada de los movimientos de las Van- guardias históricas que fueron representados por A Tett (La Acción) (1915–1916) y Ma (Hoy) (1916–1925), ambas editadas por Lajos Kassák.

Nyugat estaba en la línea de revistas literarias de la época que pretendían abrir las fronteras de las literaturas nacionales para romper con el modelo clásico del siglo XIX con el fin de dar paso al estilo modernista que comenzaba a darse a principios del XX. En esta dirección encontramos, por ejemplo, The Little Review, fundada en Estados Unidos por Margaret Anderson, que publicó obras literarias y artísticas desde 1914 hasta mayo de 1929, y que presentaba una amplia variedad de modernistas transatlánticos, así como muchos ejemplos tempranos de escritura y arte experimentales. El trabajo más conocido de la revista fue la serialización del Ulises de James Joyce, pero también fue una de las primeras en apostar por los relatos de Sherwood Anderson (El triunfo del huevo, greylock 2018).

Sobre la fundación de Nyugat, encontramos que Miksa Fenyő escribió: «Nyugat no apareció de la nada […] El historiador debe ir más allá y describir un cuadro de las condiciones políticas, culturales y sociales de finales del siglo pasado hasta principios de siglo que determinaron la creación de Nyugat, aunque este cuadro no emergiera con total claridad a los mismos fundadores de Nyugat». Fueron Ernő Osvát, Ignotus (Hugó Veigelsberg), Aladár Schöpflin, Miksa Fenyő, Zoltán Ambrus y más tarde Lajos Hatvany, quienes ya eran conocidos editores y críticos, los que, en este caldo de cultivo, pusieron en marcha Nyugat con el patrocinio de la Asociación Nacional de Empresarios (GYOSZ). En torno a esta noción creativa de libertad se unieron desde el principio aquel 1908 Gyula Juhász en febrero, Dezső Kosztolányi, Béla Balázs, Ernő Szép, Mihály Babits en noviembre, y Árpád Tóth en diciembre. También se subió a la redacción de la revista Endre Ady, poeta simbolista húngaro, introductor de las corrientes de vanguardia en su país y, para muchos críticos, el creador de la moderna literatura húngara. A partir de ahí, se pueden distinguir cuatro épocas importantes en la historia de la revista. La primera duró hasta el comienzo de la Primera Guerra Mundial, la segunda hasta la caída de la República Soviética Húngara (un efímero régimen comunista en Hungría que solo duró de marzo a agosto de 1919), la tercera cubre la década de 1920, y la cuarta es la correspondiente a la dirección editorial de Mihály Babits.

Con el estallido de la Primera Guerra Mundial, los creadores de Nyugat decidieron defender la protección de la humanidad. Para 1915, la realidad ya se había revelado a todo el país, y la expectativa externa era forjar la unidad occidental. Solo entonces la revista se convirtió realmente en un «fuerte». Los ensayos y poemas contra la guerra aparecieron, entre ellos, el poema de Mihály Babits «Antes de Pascua». Entonces estalló la Revolución Áster o Revolución de los Crisantemos, en octubre de 1918. Ady, editor jefe desde 1912 de la revista, muere en enero de 1919, sacudiendo este hecho tanto al público lector como al equipo editorial. Zsigmond Móricz se despidió. Pero a pesar de todo ello, Nyugat se recuperó y regresó en noviembre de 1919.

Mihály Babits publicó por primera vez en Nyugat en el número 22 de 1908 debutando con cuatro poemas: «De las naturalezas muertas. Cajón de escritorio»; «De las naturalezas muertas. Cúmulo»; «Himno a Iris»; y «Muy… Muy…». En diciembre de 1913, en el número 24, aparece al completo la novela El califa cigüeña (greylock 2018) en la que el protagonista, Elemér Tábory —un apuesto joven y destacado estudiante que espera un futuro brillante—, es torturado por sueños en los que aparece su alter ego, un aprendiz de carpintero infeliz, feo y amargado, y en la que hace que las fronteras entre la realidad y el sueño, el día y la noche, se vuelvan cada vez más borrosas.

En julio de 1921, en el número 13, presenta El hijo de Virgil Timár. Historia escolar en tres partes (greylock 2020). Esta vez, Babits se pregunta por la naturaleza del amor a través de un monje, Virgil Timár, que busca qué amar más allá de su vida anclada a Dios y que parece que ha encontrado una respuesta en la paternidad sobrevenida del huérfano Pista Vágner.

En cuanto a Dezső Kosztolányi, este apareció por primera vez en el número 23 de 1908 con un texto sobre Algernon Charles Swinburne, poeta y crítico literario inglés de la época victoriana bastante controvertido debido a su paganismo y los temas recurrentes del sadomasoquismo, la pulsión de muerte y el lesbianismo. De él, dice Kosztolányi en su texto: «Es un gran poeta saludable de manjares enfermos. Pero su delicadeza y nerviosismo se compensan con una visión intacta que abarca un área grande. Convirtió el lenguaje de batalla de Shakespeare y el lenguaje a la luz de la luna de Keats en música, una banda usable, articulada y modernamente organizada en la que todo se puede expresar. Incluso los extraños sueños de Swinburne».

9788412197525 neronTambién, al igual que Babits y el resto de componentes de Nyugat, Kosztolányi dio a conocer en ella sus últimos trabajos, de entre ellos, destaca Nerón, el poeta sangriento (greylock 2021), obra que saldría publicada a lo largo de 1921 en varios números de la revista y que retrata la vida del emperador Nerón, el poeta diletante que en vano aspira a captar la belleza y, frustrado, se convierte en preso de sus oscuros instintos y en un déspota sanguinario. Los cinco primeros capítulos aparecieron en el número 16 de agosto: del seis al diez, en el número 17 de septiembre; del once al trece en el 18, también de septiembre; del catorce al diecisiete en el número 19 de octubre; los capítulos dieciocho y diecinueve en el 20, igualmente en octubre; del veinte al veintitrés en el 21, noviembre; del veinticuatro al veintinueve en el 22, mismo mes de noviembre; y, finalmente, del treinta al treintaitrés en el número 23 de diciembre.

En la década de 1920, se puede decir que el espíritu de la revista era ampliamente uniforme. Osvát renunció a la dirección editorial en 1919 y fue reemplazado por Babits. Ignotus huyó a Suiza durante el gobierno de Mihály Károlyi, pero continuó colaborando con la revista hasta el suicido de Osvát ocurrido en 1929. Fue también en la década de 1920 cuando comenzó la llamada segunda generación con Lőrinc Szabó, Zoltán Zelk, Áron Tamási, Andor Endre Gelléri y Antal Szerb (Óliver VII, un rey que finge ser un estafador que finge ser él mismo, greylock 2018), cuyos escritos —los poemas: «Cariátides» y «La pieza de cocina»— fueron publicados por primera vez en el número 9, en mayo de 1921 con el nombre de Antal Kristóf Szerb.

En 1929, sin embargo, se produjo la crisis económica mundial. La revista se salvó de la rescisión por Móricz, quien se comprometió a saldar las deudas hasta 1931 si se le otorgaba el rango de editor jefe. Por aquel entonces, Babits, que había conseguido el Premio Baumgarten en 1929, también quería seguir en el puesto. La solución pasó por que los dos se convirtieran en editores jefe, sin embargo, los desacuerdos constantes hicieron que se repartieran las funciones: Babits dirigiría las secciones de poesía y crítica mientras que Móricz se encargaría de la sección de prosa. A principios de la década de 1930, la bancarrota amenazaba los negocios de Móricz y este dejó la revista. A partir de aquí, Babits tomó las riendas en solitario de la dirección editorial de Nyugat y ya no las abandonaría hasta su muerte.

Babits se convirtió así en la personalidad definitoria de la literatura húngara y su nombre quedó desde entonces para siempre entrelazado con Nyugat. En esta década, la prosa quedó cada vez más relegada a un segundo plano: Babits y Kosztolányi también dejaron de experimentar con novelas, y el primero limitó sus compromisos públicos principalmente a editar Nyugat, adhiriéndose a la opinión de que el poeta debería ser ante todo un artista. Sus esfuerzos por separar la vida de la literatura le valieron la acusación de mirar la vida desde «la torre de marfil» del arte.

En 1935, la revista, que había sido quincenal, se convirtió en una revista mensual. En 1941, Hungría entró en guerra, ese mismo año, Antal Szerb, judío, comenzó a ser perseguido por el régimen nazi que acabaría deportándole a un campo de concentración en 1944, donde fue apaleado hasta la muerte en 1945. También ese año de 1941 murió Babits (antes, en 1933 había fallecido Kosztolányi), y dado que el permiso de publicación estaba únicamente a su nombre, Nyugat —la revista que determinó los valores de su época y elevó la literatura húngara a una estética progresista al nivel de la literatura de Europa occidental— dejó de existir.

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