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Los Perros de Rien Poortvliet

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Dogs-233x300Varias generaciones recuerdan con nostalgia a personajes como aquel David el Gnomo que ni levantando dos cuartas del suelo aseguraba ser siete veces más fuerte que tú. De acuerdo, el hombre hablaba de fuerza proporcional, pero muy amedrentador no sonaba al verle. Si esa nostalgia se apodera de los que rondan los 40, otros algo más jóvenes crecieron con lo que se podía considerar su spin-off, La llamada de los gnomos, protagonizada por el juez Klaus. Ambas series de dibujos animados bebían del los libros de dos autores holandeses: Will Huygen (escritor) y Rien Poortvliet (dibujante). El carácter de los libros era muy distinto al de las series, que contaban historias convencionales. Los libros funcionaban más bien como presentación del aspecto y costumbres de los gnomos, a modo de cuaderno de campo de un naturalista. La relación entre ambas obras es muy escasa, salvando el aspecto de los personajes. Además, mientras los dibujos animados eran francamente irregulares, cuando no mediocres (por mucho que se añore esos momentos infantiles), los libros Los Gnomos y La llamada de los gnomos están considerados en muchos países como una cima de la literatura para niños. Y no es para menos, sobre todo por las ilustraciones de Poortvliet, a las que habría que aplicarles una legión de elogios que ocuparía varios párrafos.

Poortvliet también realizó obras en solitario, como ilustrador y escritor, entre ellas la que nos ocupa, Perros, titulada en el original neerlandés Braaf, que significa «buen perro». Si sus ilustraciones, como comentábamos, requieren de una legión de elogios, Perros necesitaría, sin exageración, del ejército entero. Es difícil encontrar tanta belleza y talento en un libro que se pueda leer y releer sin descanso a cualquier edad. Y de nuevo no exagero. Es el libro que deberían leer todos los niños del mundo para mantenerlo bien cerca el resto de sus vidas hasta leerlo cien veces cien. Es el libro que todos los padres deberían regalar a sus hijos y todos los hijos a sus padres. Todo en él, por cursi que pueda sonar, irradia hermosura, humor y bondad. Es, sencillamente, una maravilla.

poortvliet_02-772x1024El libro sigue el estilo de Los Gnomos o La Llamada de los Gnomos, una presentación a medio camino entre el libro y el cómic, cercana como decíamos al cuaderno de campo de los naturalistas. Junto a las ilustraciones aparecen los textos a modo manuscrito, lo que añade encanto al conjunto. Poortvliet nos va presentado a sus perros, los pointer Sep y Ezechiel, los revoltosos terriers Jack Russell Thimoteus y Manassé, el salchicha de pelo hirsuto Max y el de pelo liso Gedeón, los bóxers Urbano y Ambarino. Son perros que el autor ha tenido a lo largo de su vida. Conocemos el momento de su nacimiento o llegada a casa, las anécdotas que protagonizaron (algunas increíbles), lo que aportaron a sus dueños, el amor entre perros y sus amos, y el acongojante momento de la vejez y la muerte, contado con extrema sensibilidad. Todo está narrado con un humor y amor a los animales que hacen de la lectura una delicia. Y luego está la contemplación. Las ilustraciones del holandés se acercan a auténticos cuadros al óleo, cada página es un ejemplo de buen hacer, de derroche de talento. Este particular cuaderno de campo podría estar en un museo.

Poortvliet no se limita a narrar historias de sus perros, sino que también hace un recorrido por los perros del vecindario u otros que se cruzaron en algún momento en sus vidas, lo que sirve como auténtico catálogo de razas, para su conocimiento, aunque por supuesto también aparecen chuchos que en nada desmerecen a los demás. Muchas de ellas se muestran con sus costumbres en algunos aspectos, desde el perro pastor ovejero al que caza zorros en sus propias madrigueras. Y junto a ello descacharrantes historias, como la del propio autor perseguido por un perro policía que confunde su pijama con el traje de los presos o la del boyero de Flandes atragantado por los dedos cercenados de un ladrón que ha entrado en su hogar, también vivencias comunes que serán reconocidas por todos los que tengan a uno de estos animales en casa, desde la lucha contra los excrementos a las curiosas costumbres que tiene cada ejemplar y que forman parte de su «perronalidad» (incluidos estornudos en los que se da siempre brutalmente contra el piso).

poortvliet_03-801x1024En un país como España, tan dado al maltrato de animales y a cometer actos bestiales contra perros y gatos, y donde las medidas de protección a estas criaturas todavía tiene el sambenito de ser «algo de ecologistas» (incluso por parte de gente cultivada y sensible en otros muchos aspectos), Perros se podría convertir en un instrumento pedagógico de primer orden si se convirtiese en una lectura habitual entre la infancia, pues pocas cosas hay más eficaces para cimentar el amor a los animales que la guía de un maestro, en este caso Rien Poortvliet, que te lleve por el camino adecuado, enseñando y fascinando al mismo tiempo. Lamentablemente el libro fue editado por Montena en 1984 y no se ha vuelto a poner en circulación en español. Así que si lo quiere adquirir en castellano tendrá que recurrir a las librerías de viejo o al mercado de segunda mano por internet. En inglés, al parecer, contó con reediciones a principios de los noventa, pero igualmente hay que optar por la segunda mano (aunque sí existen más ejemplares disponibles). Sí hay ediciones más recientes en neerlandés. Esperemos que alguna editorial española o iberoamericana se percate del valor de libro y se anime a devolverlo a las librerías.

Perros termina con esta sencilla dedicatoria:

«Mis sinceras gracias a los perros y a quienes aman a los perros».

Toda persona que haya tenido la suerte de leer el libro añadirá: «Mis sinceras gracias, para siempre, a Rien Poortvliet».

1 Comentario

  1. Iñigo Sánchez
    26 noviembre, 2015 de 00:05 —

    Estimado Alfredo,

    No puedo más que coincidir en todo lo que dices sobre este hermoso libro. Llevo años tratando de localizarlo para regalar a varias personas y me acabo de llevar la grata sorpresa de que lo acaban de reeditar en castellano. No se el nombre de la editorial, pero lo pedes comprar en el Corte Inglés y a buen precio. Pensé que te gustaría saberlo.

    Un saludo,

    Iñigo

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