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Los márgenes son ridículos y el trabajo enorme. Una conversación con Francisco Izuzquiza (Coco, de Librería Modesta)

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Compartimos la nueva entrega de la serie de entrevistas a libreros, esta vez con Francisco Izuzquiza, a quien conocemos como Coco [Librería Modesta], por María Luisa Fuentes, en el blog de La umbría y la solana

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«Vivir de vender libros es imposible; de escribirlos, algunos lo logran»

¿Los españoles nos interesamos poco o mucho por Portugal y su literatura?

Sí que hay interés, aunque hay que empujarlo un poco; sobre todo, por la literatura clásica: Eça de Queirós, Pessoa… Contemporáneos es más difícil.

¿Qué te piden más novela portuguesa o poesía árabe?

Ja, ja, sin duda, novela portuguesa.

¿Qué título imprescindible de las letras lusas deberíamos haber leído antes de los cuarenta?

Los Maia, de Eça de Queirós.

El retorno [Dulce María Cardoso]¿Qué escritora portuguesa de hoy merecería mucho más reconocimiento en España?

Alguien me ha descubierto hace poco una autora maravillosa que me encanta: Dulce Maria Cardoso. Me acabo de leer su novela El retorno. La voy a recomendar con pasión y tengo muchas ganas de saber qué le parece a la gente.

¿A qué escritor o escritora de la Península Ibérica le darías el premio Nobel?

Tendría que pensarlo muy mucho… Mmmm, quizá a Sergio del Molino, pero es muy jovencito. Me encantaría a Héctor Abad Faciolince, que tiene doble nacionalidad. El olvido que seremos es quizá el libro más vendido de mi librería…

¿Qué es más complicado vivir de escribir libros o de venderlos?

De las dos cosas es igual de difícil o imposible. De vender es imposible; de escribir algunos lo logran, lo cual está muy bien, si logras vivir de escribir es una gozada.

¿Colocas en lugar destacado de la librería los títulos con buenas críticas o sigues tu propio olfato?

A las críticas no les hago ni caso, aunque sí es cierto que cuando un libro tiene muy buena crítica, le presto mas atención porque sé que me lo van a pedir. Pero hay críticas magníficas y luego la gente está indignada porque el libro es un coñazo.

¿De niño ya querías ser librero?

Soy economista y he estado en el mundo de la empresa mucho tiempo. La librería fue por casualidad; mi mujer, Rocío, acababa de terminar un trabajo, volvimos de vacaciones y vimos este localito que se alquilaba. Como a todos en la familia nos gusta leer, ella decidió montar una librería. Y todos apoyamos la iniciativa con auténtico fervor. Y aquí andamos quince años después.

¿Hay alguna librería en algún rincón del mundo que te guste especialmente?

Sí, hay muchas. En España hay una a la que tengo mucho cariño y siempre que voy a Donosti entro, es preciosa, muy agradable, se llama «Donostia», son majísimos; otra en Allariz, Ourense, una preciosidad de pueblo, siempre que paso por allí, voy. En Plasencia, también hay otra que conocí nada más
abrir… En Berlín también vi una que me encantó…

¿Cómo ves el futuro de las librerías?

Muy negro, los márgenes son ridículos y el trabajo es enorme. Al repasar las librerías independientes de Madrid, los dueños son gente enamorada de la profesión, pero con la vida solucionada por otro lado. Porque esto es insostenible, y te lo dice un economista; pero bueno, mientras haya gente enamorada del tema…


Puedes ver aquí todos los libros de La umbría y la solana y, sobre todo, el detalle de las librerías donde podéis encontrarlos y encargarlos, que os recomendamos, como las Librerías Antonio Machado, en la calle Fernando VI y en el círculo de Bellas Artes.

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