Inicio»Puentes»¿Por qué este Libro?»Los Manifiestos de José Almada Negreiros. Por Pilar Ramos Vicent

Los Manifiestos de José Almada Negreiros. Por Pilar Ramos Vicent

4
Compartidos
Pinterest Google+

¿Por qué este libro?

Manifiestos de José Almada Negreiros. Por Pilar Ramos Vicent, editora de La Umbría y la Solana.

«Observa bien en mis ojos, no son míos, son los ojos de nuestro siglo, los ojos que se pegan detrás de todo». Estas palabras de Almada Negreiros extraídas de su obra A Invenção do Dia Claro (1921) definen muy bien al artista que hay detrás de ellas y que está considerado como el más completo e interesante de la cultura portuguesa del siglo xx. Observador y crítico con el mundo que le rodea, pinta, diseña, escribe poesía, prosa y teatro, crea coreografías, baila…. Su versatilidad le lleva a experimentar en todos los ámbitos del arte desde una perspectiva «modernista» en su vertiente más radical de las vanguardias y, dentro de ellas, en el «futurismo» que recorre Europa en los primeros años del siglo XX.

Manifiestos Nació en 1893 en la isla de Santo Tomé, entonces colonia portuguesa, situada en el océano Atlántico, en el Golfo de Guinea junto al África Occidental.  Siendo aún un niño y tras el fallecimiento de su madre, la familia se trasladó a Lisboa, donde residió la mayor parte de su vida. Autodidacta de formación, desde muy joven apostó por un idealismo donde todo es posible y que le convirtió en un artista múltiple. Con sus ojos críticos observaba el mundo que le rodeaba y lo pintaba, con sus escritos lo describía y con su voz lo gritaba. Fue así como se convirtió también en un comunicador-performer como le han definido algunos de los estudiosos de su obra y que destacan, en este aspecto, sus Manifiestos. Hacía tiempo que en La Umbría y La Solana queríamos publicarlos para dar a conocer así otra faceta de este original artista del que ya teníamos otra de sus obras en la Colección de autores portugueses: Dibujos animados. Realidad imaginada.

Para presentar los Manifiestos de Almada Negreiros en su contexto histórico nada mejor que las palabras de los autores de la introducción de esta obra:

«Almada Negreiros fue el autor de los cuatro manifiestos de la vanguardia artística en Portugal de comienzos del si­glo xx. Además de estos, existe el Ultimátum de Álvaro de Campos, publicado en la revista Portugal Futurista (1917) y que es más una parodia de manifiesto que un manifiesto en sí mismo, y el de 1915, El bando siniestro, de Raúl Leal, de inspiración futurista.

Sólo cuatro, pero muy diferentes entre sí. Dos de ellos denuncian el arte obsoleto del pasado, así como los vicios y gustos de una sociedad acomodada. Podríamos llamarlos «negativos». Los otros dos instigan al público a disfrutar de los exponentes de modernidad y vanguardia que en el mo­mento en que fueron escritos se podían ver en el país. A es­tos podemos denominarlos «positivos».

Todos ellos responden a un lenguaje performativo, es decir, a un lenguaje que en sí mismo es la acción que enun­cia, elemento común a los manifiestos de la vanguardia de comienzos del siglo xx. El lenguaje específico de este regis­tro es una importación del manifiesto político, cuyo primer ejemplo es el Manifiesto del Partido Comunista, de Karl Marx (1848). Las frases relativamente cortas, la enuncia­ción de lemas, la proclamación de la urgencia de lo nuevo, la acusación a los que permanecen pasivos ante la acción ne­cesaria para cambiar el mundo, son éstas las características de esa escritura política trasladadas a las manifestaciones artísticas que se querían en la guardia avanzada, la vanguar­dia. «Vanguardia» es un término militar que designa a los que están en el frente de batalla, abriendo camino o pro­tegiendo la vida de los que van atrás».


Manifiestos está disponible en la generosa red de librerías con que las que trabajamos. Si no ves en el mapa una que te quede a mano, pregúntanos: librerantes@librerantes.com

Sin comentarios

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.