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Lo que muta y lo que permanece

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Llueve adentro: a modo de fragmentario, Laura Bianchi regresa a la casa de su abuela que acaba de fallecer, y reconstruye a través de su declive la historia familiar y se encuentra con los fantasmas de quienes la habitaron. A medida que la casa se va llenando de agua, también su cuerpo se mancha, la casa la va expulsando de allí como si tuviera vida propia.

4.

Lo que muta y lo que permanece.

El sillón, la alfombra, el polvo, las cortinas, la luz, la disposición de las cosas, lo señorial, la mesa larga, todos los espacios a la espera de que alguien los habite, los gritos de los niños: es lo que permanece.

Lo que muta son las arrugas, el orden de los almohadones, las acciones, las personas, la mesa ratona, la luz, la cantidad de pintura seca, las manchas de humedad, la movilidad del blackout, la sensación de culpa, las migas de la alfombra.

Miro la escena desde una silla del comedor: los restos de un cuerpo debajo de la colcha; los almohadones predispuestos a leer; la mesa ratona cerca para apoyar comida, un celular, un mate, un cuaderno, un algo o una nada.

Estos son los rastros de la ausencia.

 

5.

La casa es un apartamento en un octavo piso de un edificio viejo de Montevideo.

La luz avanza lentamente por cada habitación y los sonidos van variando a lo largo del día: los recreos de la Escuela Brasil que acompañan todo el lado izquierdo de la casa; el bramido del viento que te acerca a la locura si dormís en los cuartos del fondo; las clases de aeróbica de las seis de la tarde desde el baño de la que fue la habitación de Chiche; la bomba de agua marcando el ritmo y el recorrido de la hidratación por todos los rincones; el «Vecina, ¿quiere limones?» que durante mucho tiempo dio inicio a los almuerzos en el comedor; el ruido del tráfico desde la cocina; las cisternas y televisiones ajenas desde el estar; al menos una obra desde cualquiera de las ventanas.

10.

«Cada manchita tiene su historia» dijo ayer y volvió a repetir hoy la arquitecta que está tratando de que la casa se mantenga en el piso 8. Las palabras salieron de su boca en un intento de crear estrategia en una guerra de miles de frentes. Llegaron a mis oídos como la continuación de un poema que voy leyendo de a poco.

 

11.

De repente las manchas llegan a mi cuerpo.

Ya me había pegado antes con la cabecera de esa misma cama. Pero eran marcas circunstanciales. Ahora el violeta del golpe es inherente a mi pierna. Ahora me genera más ternura que dolor.

 


Puedes encontrar —o encargarlo, si en ese momento no lo tienen— Llueve adentro en estas librerías. Si no ves en el mapa una que te quede a mano, escríbenos a librerantes@librerantes.com, a veces se nos pasa actualizar el mapa, y no están, seguramente, todas las que son…

9788409171163Después de que su abuela muere, la autora regresa a la casa familiar que ha quedado abandonada, y comienza a habitarla. A través de una narración fragmentada va reconociendo el espacio físico y dejando registro de lo que ve y lo que recuerda. La memoria, así, comienza a crear fantasmas, a relacionarse con ellos, a aceptarlos como compañeros de hogar.

En paralelo, la casa se va haciendo agua. «Antes de que el agua arrastre todo, antes de que la casa se vuelva mar, quiero ver la luz por los agujeros de las cortinas, bailar en la alfombra», escribe Laura Bianchi, asombrada frente al fenómeno. Las paredes y los techos se pueblan de galaxias de manchas y hongos, incluso su propio cuerpo se vuelve permeable; todo ese agua que no es otra que la de la disolución de los cuerpos queridos.

Laura Bianchi (Montevideo, 1989) es militante de la memoria circular. Escribe diarios desde antes de saber escribir. Un viaje sin tiempo por Latinoamérica le dio la oportunidad de nombrarse puente y así empezar a tejer redes con sus intereses,experiencias y otras mujeres que la potencian y la hacen sentirse menos sola. Las tormentas son su mejor augurio y las flores violetas, el camino.

Los hilos es una colección de diarios íntimos escritos por mujeres hispanohablantes contemporáneas. Con ella queremos dejar registro de nuestras vivencias, pensamientos y formas de expresarnos en nuestra genuina diversidad en el siglo XXI.

Índigo Editoras es una plataforma cultural trasatlántica entre Latinoamérica y España. En ella exploramos las literaturas de la intimidad escritas por mujeres através de publicación de libros, talleres, eventos, círculos y otros canales. Nuestroprimer libro fue una antología que reunía los diarios de más de 65 mujeres publi-cado simultáneamente en varios países, La desconocida que soy.

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