Inicio»fila2»Las cinco lecturas de Tania Favela. Por Juan Alcántara

Las cinco lecturas de Tania Favela. Por Juan Alcántara

1
Compartidos
Pinterest Google+

Pensar a contracorriente: las cinco lecturas de Tania Favela

Remar a contracorriente. Cinco poéticas. Hugo Gola. Miguel Casado. Olvido García Valdés. Roger Santiváñez. Gloria Gervitz, de Tania Favela. Libros de la Resistencia (Colección Paralajes, 22)

Por Juan Alcántara. En Periódico de poesía.

Fruto del trabajo de seis años, Tania Favela (México, 1970) nos entrega Remar a contracorriente: cinco poéticas,¹ libro que nos ofrece la madurez, la complejidad y la sabiduría de una mirada crítica sobre la poesía contemporánea en nuestra lengua; ejercicio de reflexión, análisis y exploración que, sin descuidar el rigor de la actividad propiamente académica, se enriquece con la impresionabilidad hacia la poesía —y la comprensión profunda de sus mecanismos y responsabilidades— de quien ha practicado durante años la escritura poética.² En el desarrollo de su discurso crítico, fiel a su primera formación, Favela parte de lo aprendido a su maestro Hugo Gola —a cuya última obra, Resonancias renuentes, dedica el primero de los trabajos—: la preferencia por la tradición crítica de la poesía moderna y contemporánea antes que por las apuestas nostálgicas, la atención a los aspectos materiales y corporales del poema antes que a sus posibles interpretaciones, la concepción de la poesía como arte que no tolera complacencias ni sumisiones, el solitario e invisible —de raíz rilkeana— trabajo interior como condición para el desarrollo de una voz propia, un tono, un ritmo intransferible que enhebre y dinamice todas las percepciones. A nada de esto renuncia la autora. Más aún, en términos metodológicos, utiliza una estrategia derivada de las prácticas editoriales de la revista Poesía y Poética: acudir, para una mejor comprensión de la poesía en general y de las obras en particular, a los testimonios y comentarios de poetas y artistas acerca del arte y de su propia obra. Así, César Vallejo, Serguei Eisenstein, Balthus, Ezra Pound, Paul Celan, Gary Snyder, Clarice Lispector, José Ángel Valente, João Cabral de Melo Neto, Hugo Padeletti, entre otros, le sirven de apoyo y se suman a las declaraciones de los mismos autores estudiados.³

Pero si bien lo aprendido en el magisterio de Gola es una estupenda plataforma de despegue, la autora va más lejos y se sirve de numerosos y heterogéneos planteamientos teóricos y conceptuales que enriquecen y actualizan su trabajo, y que suponen, para Remar a contracorriente, una formidable amplificación de su horizonte de lectura. Digamos que esto supone, en términos de ejercicio crítico, una posición de avanzada, no tanto por la novedad de los nombres —algunos de ellos son ampliamente conocidos— sino por la forma en que los yuxtapone en sus procesos argumentativos y por los rendimientos novedosos que obtiene de su frecuentación; pensamos sobre todo en Henri Meschonnic, William Rowe, Paolo Virno, Mladen Dolar, Émile Benveniste, Jean-Luc Nancy, Byung-Chul Han, Antonio Negri, Michel Serres, Martine Broda, Käte Hamburger, Michel de Certeau, Julio Prieto y Ricardo Piglia. El resultado de esto es que algunos problemas que la autora enfrenta en su lectura de los poetas y las poetas están planteados de forma radicalmente nueva —podría incluso decirse que son nuevos problemas— y conllevan un vocabulario expresivo y refrescado.

Es posible ejemplificar estos replanteamientos. Uno de ellos es el de la función —o disfunción— del «yo» dentro de la escritura poética. Pese a tratarse de un problema que se remonta por lo menos a Rimbaud, las obras estudiadas por Favela remueven una vez más esa zona de indeterminación. En Casado, por ejemplo, Favela señala una «identidad como desplazamiento»: «un yo que es un  que es un nosotros». De tal manera que el rimbaudiano «Yo es otro» no supone necesariamente una pérdida o un eclipsamiento, sino una ganancia saludable: la contigüidad de lo personal y lo común; no un mero vaciamiento, un extravío de lo propio, sino, a partir de una lectura literal, siempre favorecida por Casado, la posibilidad de mirar, pensar, trabajar, escuchar colectivamente.4 Ajenación antes que enajenación, podríamos decir.

>>Os invitamos a leer la reseña completa en Periódico de poesía.

Juan Alcántara / Ciudad de México, 1959. Es traductor, poeta y ensayista. Coordinador del Seminario de Poesía y Poética Moderna y Contemporánea de la Universidad Iberoamericana, y académico de la misma institución. Fue colaborador en revistas como Poesía y poética y El poeta y su trabajo. Ha publicado los libros de poesía El amor en el mundo (1997), Los héroes (2001), Encuentros con mujeres (2002), Las flores (2006), El amor en el mundo seguido de El ramo roto (2010), Botella: poemas 2000-2003El río (notas y poemas) (2013) y La posteridad (2018), entre otros.


Puedes encontrar —o encargarlo, si en ese momento no lo tienen— Remar a contracorriente. Cinco poéticas, de Tania Favela, en estas librerías. Si no ves en el mapa una que te quede a mano, escríbenos a librerantes@librerantes.com, a veces se nos pasa actualizar el mapa, y no están, seguramente, todas las que son…

Sin comentarios

Dejar una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.