Inicio»Portada»La poesía de Paolo Febbraro. Una ocasión para desmontar el mundo.

La poesía de Paolo Febbraro. Una ocasión para desmontar el mundo.

2
Compartidos
Pinterest WhatsApp

¿Por qué este libro?

Paolo Febbraro: El bien material. Poesías escogidas, 1992-2018

Por Juan Pérez Andrés

Hace algo más de tres años dedicamos un extenso monográfico de la revista Zibaldone. Estudios Italianos a la última poesía italiana bajo el título Veintidós poetas para un nuevo milenio (vol. V, issue 1, enero 2017). Durante el proceso de selección de autores y textos que conformaron la antología –limitada, por motivos de espacio, a veintidós poetas nacidos entre 1960 y 1980– constatamos dos fenómenos que pensamos caracterizan parte de la actividad poética italiana actual. Por un lado, la práctica desaparición de una crítica militante, por lo general desapercibida en medio de los ya de por sí escasos espacios que se otorgan a este género en los suplementos literarios que hay en el mercado, muchos de ellos convertidos en una especie de micro-expositores de carácter testimonial o, en el peor de los casos, en simples escaparates publicitarios. Por otro, la existencia de una abrumadora avalancha de autores y poemarios nacidos de las nuevas formas de difusión on-line, algo que no solo puede desorientar al lector interesado, sino que muchas veces acaba por convertir la poesía en una actividad autorreferencial inmediata, solipsista e inorgánica más propia de las redes sociales que de la poesía con letras mayúsculas.

Si alguno de los poetas representados en aquel monográfico rehuía tan desoladores presupuestos, este era, sin duda, Paolo Febbraro; de hecho, tanto la elección de algunos de sus poemas para inaugurar la aventura que supone Gli incursori. Poesía italiana contemporánea como la decisión de proponerle la coordinación misma de la colección, surgieron de forma natural durante la gestación del aquel número de la revista.

Y ello porque, de entre todos los nombres seleccionados para la ocasión, Paolo Febbraro es, posiblemente, uno de los que con más claridad se sitúa en las antípodas de ambas tendencias. En él, en efecto, no solo se da una profunda vocación crítica, abierta y rigurosa, tal y como demuestran sus inteligentes textos sobre Aldo Palazzeschi, Umberto Saba, Primo Levi y Seamus Heaney o su soberbio ensayo Lidiota. Una storia letteraria, sino que esta actitud reflexiva se vuelve incluso más acusada cuando encara su propia producción poética, marcada por una profunda y meditada atención a cada uno de los detalles capaz de dotar a su poesía de un inusual carácter orgánico y una notable profundidad.

Sin duda, como acertadamente resume Alfonso Berardinelli en el prólogo de nuestra edición, la poesía de Febbraro se distingue con claridad por erigirse en «un modo totalmente particular, civil, racional y selvático, a fuerza de exceso de honestidad, de desmontar los escenarios cotidianos y de sobrepasar a ultranza aquello que comúnmente es objeto de fe ciega».

Deslizándose de este modo en la sutil y siempre arriesgada línea que separa lo metafísico y la más personal experiencia de lo cotidiano, retorciendo en ocasiones el lenguaje para obligar al lector a una atenta y extrañada lectura necesaria para entrar en su particular visión del hecho poético, Febbraro se expone en cada verso con una desnudez, una inteligencia y una lucidez pocas veces alcanzada en la poesía italiana actual.

Tanto en los poemas más decididamente personales, en los que bucea sin escafandra por los más oscuros meandros de su historia personal, como en aquellos más descriptivos y –solo aparentemente– más directos, los poemas de Febbraro nunca dejan indiferente al lector.

Para Paolo Febbraro la palabra es, antes que nada, una preciada herramienta de conocimiento… el verso, una ocasión para desmontar el mundo, ir más allá, y traernos de vuelta la insólita realidad que se oculta tras las habituales convenciones.

Estando como está totalmente alejado de la más que extendida poesía exhibicionista y consolatoria que caracteriza buena parte del panorama poético contemporáneo (externamente bien presentada, pero carente en su centro de ideas, de cuerpo, de un mundo propio), los poemas de Febbraro son en primer lugar, más que una desafiante propuesta al lector, el reflejo de una lucha constante entre forma y fondo, el resultado de la necesidad imperiosa de entender la realidad para plasmar, con letras de molde y del modo más preciso posible, el inefable, laberíntico y perturbador asombro que experimenta una aguda inteligencia erguida frente al mundo.

¿Cómo si no entender algunos de sus poemas?

Aturdido por la soledad,
ignorante del Bien, ineducado al Mal
yo singular, absoluto y único
en el abandono fantaseé el plural.
Fue el único olvido de mi noche negra.
Al despertarme, el mundo ya estaba.


Puedes encontrar —o encargarlo, si en ese momento no lo tienen— El bien material. Poesías escogidas (1992-2018) en estas librerías. Si no ves en el mapa una que te quede a mano, escríbenos a librerantes@librerantes.com, a veces se nos pasa actualizar el mapa, y no están, seguramente, todas las que son…

Cubierta de El bien material, de Paolo Febbraro

Paolo Febbraro (1965) vive en Dublín, aunque por motivos laborales pasa trescientos días al año en Roma. Es autor de cinco colecciones de poesía y de una extensa obra como crítico, antologador y ensayista, con volúmenes dedicados a Aldo Palazzeschi, Umberto Saba y Primo Levi. Su obra en prosa más orgánica hasta la fecha es L’idiota. Una storialetteraria (2011), a la que siguió cuatro años más tarde el ensayo Leggere Seamus Heaney (2015), conjunto de textos en prosa y versos del poeta irlandés, muchos de ellos traducidos por primera vez al italiano. Ha colaborado con ensayos y reseñas en publicaciones como Annuario di poesia, fundada y dirigida por Giorgio Manacorda, para la que ha editado los volúmenes que van desde Poesia 2006 hasta Poesia 2012. Como traductor destaca la edición de La strada presa. Poesie scelte (Elliot, 2017) del poeta inglés Edward Thomas y la colección Angel Hill de Michael Longley (Elliot, 2019). En la actualidad es redactor de la revista L’età di ferro. Su último libro de poemas publicado es La danza della pioggia (2019). Toda su producción es inédita en castellano a excepción de la obra en verso y prosa Il Diario di Kaspar Hauser (2003), traducida por Bruno Mesa para Ediciones La Palma (2015).

Pensáis que el tiempo en el presente
os oculta en su abismo plano
la autopista de lo eterno
y no que, por el contrario, es el tiempo
mirado de soslayo
quien os quita de las manos
quien os mete en el gueto
de las imágenes verdaderas.
Tú, mientras tanto, busca
los palos en el pajar,
pon agujas en las ruedas

Sin comentarios

Dejar una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.