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La escuela errante: ‘Leyendo poesía sin miedo’

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Taller a cargo de Olvido García Valdés

«Una propuesta para perder el miedo en un ámbito que a veces resulta difícil u oscuro; con la idea de que perder el miedo a la poesía es perder el miedo a mirar dentro de nosotros».

Planteamiento y contenidos:

  • Se trata de un taller de lectura, de exploración y trabajo conjunto, en el que habrán de participar e implicarse los asistentes. Sesiones prácticas, por tanto, partiendo siempre de poemas contemporáneos en español (escritos en la península y en los países americanos) y de las cuestiones que se deriven de ellos.
  • Tres poetas por sesión: nueve poéticas, en total, para el taller, con un arco suficiente de diversidad. Nueve lecturas: con atención especial a los prejuicios y dudas que pueden limitar en cada caso el acceso al texto; con la conciencia de que un poema es una obra abierta, y que apreciar su apertura supone ampliar nuestras capacidades receptivas.
  • Los materiales con que trabaja un poema (cómo funcionan en cada caso, con qué clase de química se aglutinan o distancian esos materiales, qué resolución formal presentan) o los efectos que el poema produce en quien lee, junto a las cuestiones implícitas que operan en el texto (visión de la vida y el mundo, posición ante la escritura…) van a ser los asuntos de los que el taller se ocupe.

Duración: Nueve horas

Fechas: Los martes de tres semanas sucesivas: 5, 12 y 19 de abril

Horario: De 18:00h a 21:00h

Lugar: A determinar

Precio: 80€,  reservando mediante transferencia a Frontera Digital SL, ES93 0182 0965 820201534939

Inscripción: enviando un correo a escuela.errante.fronterad@gmail.com


Taller_Olvido_dentro

En palabras de la propia Olvido:

«La poesía es el lugar decisivo de una lengua. Yo he dicho a veces que se trata de un lugar donde la lengua no miente (como puede mentir en la comunicación, en los discursos de la política, o en un modo de vida que lo concibe todo como mercancía); no quiero decir que los textos o los poetas no mientan, sino que en un poema que nos afecta de raíz, la lengua funciona de un modo que excluye el engaño inherente a otros usos.

Creo también que un poeta, una poeta es un animal solitario y que esa soledad es hoy mayor, si cabe, que en otras épocas; la inmediata conexión, la proximidad virtual que las nuevas tecnologías y las redes nos ofrecen, nos ensombrece y afantasma, nos aleja de lo que importa y de nosotros mismos (por el contrario, el mundo –los campos, los animales y los árboles, la luz– parece cada vez más intenso, o amenazado y desvalido).

Desde esta perspectiva, la poesía constituye un lugar de resistencia, y esa resistencia, que es lingüística y estética y existencial, y que tiene también una dimensión política, la reconocemos como lectores. Precisamente esta es la propuesta del taller de la escuela errante de fronterad: configurar, a lo largo de tres sesiones de tres horas de duración, un espacio colectivo de lectura, de exploración y trabajo conjunto, en el que habrán de participar e implicarse los asistentes. Sesiones prácticas, por tanto, partiendo siempre de poemas contemporáneos en español (escritos en la península y en los países americanos) y de las cuestiones que se deriven de ellos.

Cada sesión se centrará en textos de tres poetas distintos: nueve poéticas, en total, para el taller, con un arco suficiente de diversidad. Nueve lecturas: con especial atención a los prejuicios y dudas que pueden limitar en cada caso el acceso al texto; con la conciencia de que un poema es una obra abierta, y que apreciar su apertura supone ampliar nuestras capacidades receptivas.

Los materiales con que trabaja un poema (cómo funcionan en cada caso, con qué clase de química se aglutinan o distancian esos materiales, qué resolución formal presentan) o los efectos que el poema produce en quien lee, junto a las cuestiones implícitas que operan en el texto (visión de la vida y el mundo, posición ante la escritura…) van a ser los asuntos de los que el taller se ocupe.

Una propuesta para perder el miedo en un ámbito que a veces resulta difícil u oscuro; con la idea de que perder el miedo a la poesía es perder el miedo a mirar dentro de nosotros».


Olvido García Valdés es Licenciada en Filología Románica y en Filosofía. Premio Nacional de Poesía 2007 por su libro Y todos estábamos vivos.  En Esa polilla que delante de mí revolotea. Poesía reunida (1982-2008) se recoge su obra poética entre esas fechas. Posteriormente ha publicado Lo solo del animal (2012).Es asimismo autora del ensayo biográfico Teresa de Jesús, de textos para catálogos de artes plásticas y de numerosos ensayos de reflexión literaria. Ha traducido obras de Pier Paolo Pasolini, Anna Ajmátova, Marina Tsvetáieva y Bernard Noël. Libros suyos han sido traducidos a diversas lenguas. Ha codirigido la revista Los Infolios (1987-2005), fue miembro del consejo editor de El signo del gorrión (1992-2002), y de la revista hispano-portuguesa Hablar/Falar de poesia (1996-2002). Ha dirigido o coordinado cursos, seminarios y ciclos de lecturas de poesía contemporánea. Ha formado parte del proyecto Estudios de Poética. En 2014 apareció Un lugar donde no se miente. Conversación con Olvido García Valdés, de Miguel Marinas. 


La escuela errante de fronterad

escuela-errante-cuadrado

Desde que fundamos fronterad pensamos que era necesario volver a prestar atención, escuchar más y opinar menos, ofrecer datos e historias rigurosas bien contadas en vez de alimentar el ruido, la confusión y el sinsentido. Pensamos que el periodismo es necesario para orientarse en medio del caos, de las noticias que lo parecen y que a menudo no lo son. Y consideramos también que el periodismo narrativo, ese que a veces practicamos con mejor o peor fortuna, es una de las formas acaso más útiles de intentar contar la complejidad del mundo que nos rodea, en medio de una velocidad constante que potencia el vértigo, la banalidad, y que apenas nos permite entender lo que está ocurriendo. El malestar de la cultura adquiere en esta época asombrosa de internet nuevas formas de perplejidad, alienación y extravío.

Porque se nos quedó pequeña la revista nos lanzamos a editar libros y ebooks. Los libros de fronterad ya están ahí, intentado atraer la atención de lectores cómplices que quieran, como nosotros, seguir haciéndose preguntas sin una ideología que tranquilice, que ofrezca un prontuario de respuestas políticas, económicas, filosóficas, éticas que nos permitan avanzar en medio de este carrusel de anuncios luminosos, que en su deslumbrante estela se parece con demasiada frecuencia a una ardiente oscuridad.

Abrimos ahora esta escuela errante, que quiere ser otra forma de cultivar el arte de escuchar. Es una escuela que, como su nombre indica, no tiene sede. Y se propone impartir enseñanzas inútiles, las más necesarias.

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