Inicio»Puentes»Comenzar a leer»¿Estaba Dios en los ojos de los Backstreet Boys? Por María Yuste

¿Estaba Dios en los ojos de los Backstreet Boys? Por María Yuste

Vida de Provincias

0
Compartidos
Pinterest Google+

Terror cristiano

La señorita María Jesús tenía un tío que se había suicidado. Era viejo y vivía solo y se había ahorcado. O se había ahorcado porque era viejo y vivía solo.

La señorita María Jesús nos dijo:

—Dios está en todas partes.

Y yo me lo imaginé expandido por toda la habitación como el aire.

De repente algo flotaba en el techo y se escondía bajo mi pupitre. Rodeaba mis piernas y se metía en mis fosas nasales. Salía expulsado y se escondía en mi oído. Me había acompañado a la hora del baño. Me había observado dormir. Me había visto cambiarme sentada al borde de la cama por las mañanas. ¿Estaba Dios en los ojos de los pósters de mi habitación? ¿Estaba Dios en los ojos de los Backstreet Boys?

Ya en casa corrí a abrazarme a mi padre completamente espantada y, aunque no le conté nada acerca de mi congoja, nos quedamos así, abrazados en el silencio de la oscuridad de nuestra casa defectuosa porque siempre se olvidaba de encender las luces. Aunque así Dios tampoco nos vería.

Posteridad en VHS

Vemos el vídeo de una boda que tuvo lugar a principios de los noventa y a la que todas asistimos pero que ninguna recuerda. Yo no me acuerdo porque era un bebé. Mi madre no se acuerda porque es la mayor de las tres y su pasado es muy grande y ya no le cabe todo en la memoria. Mi hermana no se acuerda porque era adolescente y pensaba en otras cosas, como fumar a escondidas. Se descubre haciéndolo en el vídeo.

Descubrimos cómo fuimos y cómo vestimos.

Las tres nos miramos con desprecio en la pantalla. Yo detesto el corte de pelo y la ropa repipi con la que me llevaba mi madre. Mi hermana se queja de ir siempre encorvada y mi madre de su permanente.

El vídeo está lleno de muertos. Yo me río de los pendientes de una muerta:

—¡Dios! ¡Debió de acabar con las existencias de metal!

—Oye, ¿quién es ese?

—El novio de Mercedes.

—¿Es el padre de Belén?

—Sí.

—Y ¿qué fue de él?

—Está en la cárcel por tráfico de drogas.

—¿Y ese?

—Es el novio de entonces de Clara.

—¿Y qué era?

—Trabajaba en un club de alterne.

—Joder…

El vídeo está lleno de muertos. A algunos los conozco de las fotos de los nichos del pueblo.

El vídeo está lleno de muertos y de desconocidos. Dicen tonterías: —Aquí huele a pedo— dice alguien. Lo que queda para la posteridad de una persona no suele ser muy trascendental.

Una señora come despreocupada sin saber que está siendo grabada para siempre.

—Qué fea era la gente que envejeció en el franquismo.

Eso solo lo pienso.

María Yuste
La autora de los relatos, María Yuste

Paco

De niños le teníamos miedo. Él también era niño como nosotros aunque nos quintuplicaba la edad. Metro ochenta, panza y pelo de fraile. Cuando lo veíamos venir por el barrio con las comisuras de los labios blancas de baba reseca y un hilillo fresco resbalándole por un lateral corríamos a escondernos pensando que su deficiencia mental podría hacernos daño.

¡Pobres ingenuos! Si Paco fuera actor sería uno de esos encasillados en un personaje de éxito, famoso por repetir durante años el mismo chascarrillo. Su frase es: «¡mañana es jueves!». Lo dice alegre, esbozando una sonrisa bobalicona y sin importarle qué día de la semana sea realmente. Porque Paco vive su vida en un eterno miércoles, eternamente ilusionado porque siempre al día siguiente es día de mercado. Aunque el día sea hoy y luego nunca vaya.

 


Puedes encontrar —o encargarlo, si en ese momento no lo tienen— este mismo libro en estas librerías. Si no ves en el mapa una que te quede a mano, escríbenos a librerantes@librerantes.com, a veces se nos pasa actualizar el mapa, y no están, seguramente, todas las que son…

Vida de provincias, de María Yuste. Newcastle, 2017

Una chica sueña con llamarse Stephanie, ser rubia y vivir en California mientras descubre la imagen de Jesucristo entre los pliegues de la cortina del baño. Su única ventana al mundo es mirar la televisión y chatear con un chico al otro lado del Atlántico que masturba a caballos para sacarles el semen y venderlo después. Como si fueran postales enviadas por el primer Harmony Korine desde un pueblo de la España profunda, María Yuste se sumerge con un minimalismo de precisión en el agujero existencial que es ser joven en un mundo asediado por el fundamentalismo cristiano más gore, el aburrimiento generacional y una alienación aplastante; y vuelve para contárnoslo.

Publicado por primera vez en el año 2014 por Honolulu Books Vida de provincias ahora reeditada con nuevos textos es un libro sorprendente: oscuro y a la vez divertido, una sátira triste, la crónica de una infancia y adolescencia, de una vida al margen y en ruinas. La muerte del padre o de una amiga, un cumpleaños, la visita al fotógrafo, el visionado de un antiguo video de una boda. Escenas en las que María Yuste explora los límites de la autoficción con un estilo sobrio pero lleno de imágenes inolvidables.

María Yuste (Murcia 1988) vive actualmente en Barcelona, donde trabaja en una editorial y colabora con medios como Vice, Vein o Nylon. También coordina el fanzine Efecto 2000 y ha sido redactora de la revista PlayGround. Puedes leer más de su trabajo en www.mariayuste.com.

Sin comentarios

Dejar una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.