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Chester 5.000: Un juguete sexual steampunk

Lo comparamos con el Satysfier

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En un momento en el que los succionadores de clítoris como el Satysfier se convierten en récords de ventas, estamos tentados de establecer una comparativa con Chester 5.000, el robot sexual que aparece en el cómic del mismo nombre, dibujado por Jess Fink y ganador del premio Ignatz.

Este robot y además mayordomo cuenta no sólo con un miembro metálico de notable tamaño, sino con una nariz de quita y pon vibradora que también sirve para estimular ciertas zonas, y brazos articulados especiales al estilo del inspector Gadget pero mejor adaptados para las intenciones libidinosas. Sí, sin duda gana por goleada al Satisfyer salvo en un aspecto: el coste de mantenimiento.

Chester 5.000, editado por Distinta Tinta, es una historia pornográfica que va al grano desde la primera viñeta. En ella muestra una situación que se produce en un hogar victoriano de 1889. Un marido inventor demasiado ocupado para atender las demandas eróticas de su esposa ve como precisamente uno de sus inventos la encandila con sus artes amatorias y recursos mecánicos. El ambiente está basado en el género steampunk, y aprovechamos la coyuntura ya que pasamos por aquí para recomendar esta excelente cuenta de Twitter que resume muy bien lo que es.

Así las cosas Chester 5.000 tiene numerosas virtudes. La primera es el dibujo, al que se le puede poner los adjetivos de simpático y elegante sin problema. Este estilo unido a la composición de las viñetas y el recurso al humor consiguen una representación de los actos sexuales que sin dejar de ser explícita elimina cualquier tipo de zafiedad en favor del erotismo, la pasión y la comicidad. Sí, es pornografía, pero nada ordinaria, y mientras el humor suele llevarse si no mal al menos regular con las películas porno, encuentra mucho mejor acomodo desde luego en las viñetas por las características del medio.

Junto al ambiente steampunk le acompaña perfectamente la decisión de la autora de prescindir de los diálogos, pues este cómic es mudo, algo que favorece el conjunto de su estética al fortalecer, como si de cine antiguo se tratase, la dirección artística de las escenas, reforzadas por el blanco y negro.

La historia del cómic es sumamente sencilla y además de las escenas propiamente eróticas se intercala una pequeña historia de amores, desamores, insatisfacción, celos y morbo, en las que las pulsiones sexuales y  la vinculación romántica se identifican como algo que parte del mismo punto. No faltan fantasías habituales como los tríos o hacer el amor el lugares distintos de la habitación o la casa, aunque sin ir más allá en unos tiempos en los que las web porno ofrecen un auténtico supermercado en cuanto a opciones.En cierto modo es un tebeo erótico que quiere permanecer fiel a lo clásico y pese a todo evitar estridencias y excesos en favor de cierto gusto y tendencia a mostrar alegría pese a algún enfado, creemos que justo, de los protagonistas.

Para los que se quedaron con ganas de más, existe además una segunda parte basada en la pareja que surge resultante de todo este enredo, titulada Chester 5.000 Isabelle & George. Quién sabe si no estaremos ante una auténtica saga que recorra el final del siglo XIX y el siglo XX, como Cuéntame pero  algo más picarona y sin duda más divertida.


Puedes encontrar —o encargarlo, si en ese momento no lo tienen— este mismo libro en estas librerías. Si no ves en el mapa una que te quede a mano, escríbenos a librerantes@librerantes.com, a veces se nos pasa actualizar el mapa, y no están, seguramente, todas las que son…

1885: una época de revolución industrial y frustración sexual. Pricilla es una mujer con necesidades, y su esposo inventor Robert está demasiado ocupado con sus experimentos para mantenerla completamente satisfecha.
¡Ciencia al rescate! Con unos pocos engranajes y resortes, los apéndices adecuados, un poco de lubricación y mucho amor ¡nace Chester!

Es la herramienta perfecta para el trabajo, pero… ¿qué pasa si Chester es más que una máquina? ¿Cuáles son las consecuencias de tratar de fabricar un amor?

Una delicia para los lectores adultos de todas las tendencias, el debut de Jess Fink en Distinta Tinta es un extravagante hijo natural del steampunk, el cine mudo y los cómics eróticos.

La autora

Jess Fink ha follado con muchos arcoíris y de ellos ha obtenido sus poderes. Dibuja desde que podía sostener un lápiz y se graduó en la School of Visual Arts en 2003. Su trabajo ha aparecido en varias antologías, incluyendo SPX (20022003), Popgun volumen 4(Image, 2010), Best Erotic Comics(Last Gasp, 2008) y Erotic Comics volumen 2(Abrams, 2008). Sus trabajos eróticos también han sido publicados por Fantasgraphics Books. Sus ilustraciones han aparecido en el New York Timesy sus camisetas han ganado muchas veces el concurso Threadless.

Le encanta dibujar inmencionables, y esto no la aleja del controversial arte de hacer libros para niños, de los cuales ha completado dos. Jess es humanista, no puede montar en bici y le encanta el mazapán. Vive en Nueva York con su compañero y varios gatos.

 

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