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Puentes

Benjamin Tucker

Los anglosajones han gustado siempre de compararse con las culturas clásicas, y a finales del siglo XIX Boston era la Atenas de los Estados Unidos. Henry James describía a las señoritas de la ciudad debatiendo sobre oscuros problemas filosóficos mientras tomaban el té y se lamentaban de la vida frívola e insignificante que llevaban sus compañeras de Nueva York. Sophie Raffalovich, que escribiría en 1880 un artículo impagable sobre The Boston Anarchists, se sorprendía de que en esta ciudad intelectual par excellence los

55 ¿Qué orden puede haber en este caos de versos? ¿Por qué te empeñas en creer que siempre hay una causa, una consecuencia, un objetivo? Abre los ojos. Esto es la vida. Así, desnuda. La vida caótica que hay que disfrutar como llega, como este verso inolvidable detrás de una página que has leído por casualidad una tarde cualquiera y que, sin saberlo, te acompañará toda la vida, tu más fiel recuerdo, el más cercano, el más personal por más
Roma

¿Por qué este libro? El peso de Dios, de Paolo Sorrentino. Víctor Olcina, editor de Stirner Lo reconocí por primera vez una tarde de noviembre cuando apenas acababa de culminar el ascenso al punto más alto del Gianicolo. Estaba solo y exhausto y la oscuridad lo envolvía todo. En la lejanía, sólo algunos puntos de luz insinuaban el perfil de las cúpulas y los tejados de Roma. Me acomodé sobre un banco y me llevé los dedos al bolsillo de la
La felicidad según Spinoza (2)

La alegría es el paso del hombre de una perfección más pequeña a una más grande. Esta es una de las viñetas de Max que ilustran La felicidad según Spinoza que está disponible en la generosa red de librerías con que las que trabajamos. Si no ves en el mapa una que te quede a mano, pregúntanos: librerantes@librerantes.com

¿Por qué este libro? La Bestia Colmena, de Pablo UndDestruktion. Eduardo Hurtado, editor de Hurtado y Ortega En Hurtado & Ortega siempre hemos admirado a Pablo UndDestruktion como cantautor, como singular referente de la música actual en castellano. Por sus letras, por su oscuridad, por su compromiso. Por ser alguien que canta a los desheredados, a los secos, recios y apaisanados, al busero español. Y a los cangrejos. Por su inquebrantable defensa del amor, de la respuesta incómoda, de los Picos

La lluvia sobre los cristales. El despertador de un iPhone, con el salvapantallas que reproduce una imagen en primer plano de Jesús, estalla de locura sobre una modesta mesita de noche. Bajo el teléfono, una Biblia desgastada del uso con forro de fieltro. Supino como un cadáver, Lenny Belardo, de cincuenta y un años, mira fijamente por un tiempo desproporcionado la cruz que pende sobre el cabezal de la cama. Desde aquella perspectiva, aparece invertida. Sin prisa, y al mismo
Anna Dodas i Noguer

Soy como el trueno / Sóc com el tro está disponible en la generosa red de librerías con que las que trabajamos. Si no ves en el mapa una que te quede a mano, pregúntanos: librerantes@librerantes.com

[La fotografía destacada en la home es de Raquel Calvo] El propósito de esta obra consiste en explicar, con pruebas abundantes, el origen del actual universo para que sean conscientes de ello las generaciones venideras. A mí no me gusta presumir, bien lo sabe Diosle, pero el actual cosmos existe tal y como es ahora gracias a mi lealtad —y a la de mis queridas huestes— a los designios de la Divina Providencia. Las evidentes señales que ahora rigen nuestro

Abril de 1959. Estoy junto a la barandilla de la cubierta superior del Batory y siento que mi vida se acaba. Observo a la multitud reunida en la orilla para despedir al barco que zarpa de Gdynia —una multitud que de repente está irrevocablemente al otro lado— y quiero huir, regresar, precipitarme hacia la excitación familiar, hacia las manos que se agitan, hacia las exclamaciones. No podemos abandonar todo esto, pero lo hacemos. Tengo trece años y emigramos. Es una
Pilar Martín Gila

¿Por qué este libro? La cerillera, de Pilar Martín Gila. Lorena Carbajo Castro, editora de Bala perdida Ya el título me evocó el famoso cuento de Andersen y algo se removió en mí, el recuerdo de cuando yo era niña y leía o bien escuchaba ese trágico cuento en el que asistimos a la última noche del año en el que una niña muere de frío ante la mirada invisible de los que la rodean. Ya de pequeña me conmovía, me hacía