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María Folguera

El muro y el deseo Hace unos años encontré un libro. En él, dos amigas, Catherine Clement y Julia Kristeva, intercambiaban mensajes, largas y ricas misivas. En ellas iban contándose historias acerca de lo sagrado, y quizá porque no pudieron evitar que sus disertaciones se aproximaran a un territorio común, llamaron al libro que reunía sus cartas Lo femenino y lo sagrado. Kristeva le contaba a Clement acerca de Catalina de Siena, famosa mística y santa italiana, nacida en el
Filosofía para profanos 1 (8)

«Ningún arte es imitativo, no puede ser imitativo o figurativo: supongamos que un pintor “representa” un pájaro; de hecho, es un devenir-pájaro, que sólo puede hacerlo en la medida en que el pájaro mismo esté deviniendo otra cosa, pura línea y puro color. De manera que la imitación se destruye a sí misma, en la medida en que el que imita entra sin saberlo en un devenir, que se conjuga con el devenir sin el saber de lo que imita.
La potencia según Nietzsche froterad

Toda palabra se convierte de manera inmediata en concepto en cuanto que, justamente, no ha de servir para recordar la vivencia originaria, única y por completo individualizada a la que le debe su origen, sino que debe adaptarse, al mismo tiempo, a innumerables casos más o menos semejantes, esto es, en rigor nunca iguales, y por tanto a casos simplemente desiguales. Esta es una de las viñetas de Max que ilustran La potencia según Nietzsche que está disponible en la generosa red
Sintiendo el sentido

La sonda iba a entrar en la órbita de Marte después de un viaje de seis meses. Su destino, la luna marciana Fobos (en griego, miedo), no presagiaba nada bueno. La sonda Fobos-Grunt dejó de responder a las órdenes que le enviaban desde la Tierra y la comunicación nunca volvió a restablecerse. Sintiendo el sentido está disponible en la generosa red de librerías con que las que trabajamos. Si no ves en el mapa una que te quede a mano, pregúntanos: librerantes@librerantes.com
Le Songe de Tartini par Louis-Léopold Boilly 1824

Autobiografía de Elemér Tábory Quiero reunir los escritos de mi vida. ¿Quién sabe cuánto tiempo me resta? El paso que me he determinado a dar puede que acabe siendo fatal. La noche va pasando lenta y segura. De pronto, como un asesino, se acercará de puntillas el Sueño negro y se detendrá silencioso detrás de mí. Súbitamente me tapará los ojos con la palma de la mano. Y, a partir de entonces, ya no responderé de mis actos. Podrá ocurrirme
Sintiendo el sentido

Alzo la vista e intento apartar de mi mente pensamientos inquietantes. Fijar la atención en el cielo me ayuda a librarme de las preocupaciones y me permite sumergirme en el azul infinito. Sin embargo, en alguna parte de mi subconsciente, revive el mito de la caída y la autodestrucción. Sintiendo el sentido está disponible en la generosa red de librerías con que las que trabajamos. Si no ves en el mapa una que te quede a mano, pregúntanos: librerantes@librerantes.com
María Yuste

Mi madre estaba embarazada de mí cuando mis padres compraron nuestra casa frente a la estación de tren. Y en pleno parto se mudaron de un edificio medio en ruinas en el centro del barrio a esta zona en extensión donde antes se había erigido la industria de la ciudad. Concretamente, nuestro edificio lo levantaban sobre el terreno de unos antiguos hangares de la Renfe. La vivienda, de protección oficial, la construía un tal Francisco González que remataba su prestigio inventado con la comodidad de una cocina amueblada (a excepción

Con hilos de olvido/Amb fils d’oblit está disponible en la generosa red de librerías con que las que trabajamos. Si no ves en el mapa una que te quede a mano, pregúntanos: librerantes@librerantes.com
La noche justo antes de los bosques [Bernard-Marie Koltès]

Creo que es comprensible que haya pocos lectores de literatura dramática. Un texto pensado para la escena muchas veces se vuelve árido o incompleto a la lectura, desprovisto de toda la creatividad escénica que le debe ser añadida. Pero, para mí, hay textos iluminados que gozan de esa doble naturaleza, trascendiendo el papel tanto como la escena. Creo que estamos ante una de esas obras, donde teatralidad y valor literario no solo son indistinguibles sino que se retroalimentan, más allá
Desnudo bajando una escalera Duchamp

Eclipse de sol: Elevage de pussière y el descenso de lo femenino ¿Por qué si, en la división decidida por Duchamp para el Gran Vidrio, la Mariée ocupa el panel superior, elevada sobre las libreas masculinas, tanto en «Encore à cet astre» como en Desnudo bajando una escalera, nº 2 el cuerpo femenino aparece representado en sentido descendente? ¿Existe una contradicción de base entre estas dos obras y el cristal que anularía la conexión de fondo establecida entre ellas? Para