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¡Prende alto, oh vigorosa llama! Hacia la inmensidad del cielo, donde todos puedan verte. ¡Esclavos del mundo! Nuestra causa es la misma; Una es la inmemorial vergüenza; Una es la lucha, y en …
ara

Ara a Víctor Sosa Cada hoja guarda el brillo de su prodigio. Cada hoja demora la hora incólume como una colonia de sacramentos. Cada ligar de luces, ilusiona con la emulsión presocrática o …
entrada esta flor secreta

Esta antología recoge 34 prosas poéticas y poemas de Carmen Conde. Provienen principalmente de los poemarios escritos entre 1938 y 1951
woman red 1

En La ortopedia de la lengua, la autora asiste al final del patriarcado y de su lenguaje porque ha recuperado la lengua materna, y en el trayecto ha debido sacudirse de la ortopedia que el lenguaje patriarcal nos implanta para empequeñecer nuestra boca.
comida la cocina española antigua

Al publicar un libro de cocina, me parece natural decir que no tengo pretensiones de dominar esta ciencia y arte. Soy, tan sólo, una modestísima aficionada. Más que enseñar, deseo aprender. Varias razones me mueven, sin embargo, a imprimir las recetas que he ido coleccionando para mi uso. La primera en importancia, es la siguiente.

Solo conoce su cuerpo quien lo ha mutilado varias veces — H. Foreman I Clausewitz y yo A mi padre lo maté de un tiro en la frente. La bala, una de esas redondas …

Matteo Marchesini (Castelfranco, Emilia, 1979), poeta, narrador y ensayista, colabora habitualmente en publicaciones como Il Foglio, Il Sole 24 Ore, Radio Radicale y Doppiozero…

La inercia del frenazo hizo que su cabeza se estampara contra la reja de protección del coche patrulla. Las esposas, anudadas a su espalda, le habían impedido cubrirse antes del impacto. Notó un …
caperucita

Los secretos de los cuentos clásicos Los cuentos de toda la vida pueden ser vistos de otra manera. Para muestra un botón Soy la abuela de Caperucita, seguro que habéis oído hablar de …
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Yo pensaba a menudo en quién habría construido la casa. No quién la había hecho construir, eso ya lo sabía, sino quien la había realmente hecho: acarreado el granito de las escaleras, colocado las tejas suaves de un color parecido al de los caramelos, la balaustrada de piedra, que se sombreaba de liquen amarillo justo donde debía…