Entradas en la Categoría

fila2

El escritor ferrolano Alberto Beceiro se inspira en noticias de La Voz para poner título a algunas de las composiciones de su primer poemario: «Crónicas del último videoclub»

Estoy tumbado en la cama, boca arriba. No es mi posición habitual para dormir: rozo el metro noventa y los pies se me salen levemente del colchón, si descontamos el espacio que se roba la almohada viscoelástica. Cuando me tumbo así y es de noche —como ahora— es porque pienso. Algo me ronda, me impide descansar. Hace unas horas, en la presentación de otro libro (tal vez en otro momento hablaremos de

Se traduce al castellano, por primera vez, la poesía de uno de los autores más interesantes de Rumanía: Matei Visniec, que vive actualmente a caballo entre París y su país natal, pertenece a la generación que sufrió el régimen comunista y huyó al exilio. En la mesa con Marx, traducido magníficamente por Angelica Lambru
Carmen Alborch

Hace nueve años que comenzaba, en Segovia, el encuentro «Mujeres que transforman el mundo». Lo hacía en un espacio cuya singularidad era, para el encuentro, toda una declaración de principios: la antigua cárcel, que iniciaba su andadura como centro para la cultura y el pensamiento.La Cárcel_Segovia Centro de Creación y «Mujeres que transforman el mundo» son, de algún modo, un proyecto unido. La que
Franklin Veaux y Eve Rickert

Más allá de la pareja es uno de los últimos libros publicados por Continta me tienes. Se trata de la primera traducción al español de More than two, escrito por Franklin Veaux y Eve Rickert. Tiene, por cierto, un prólogo de Janet W. Hardy, autora de la archiconocida Ethical Slut, (Ética promiscua en español), lo cual es un buen indicador. Pues nada: me lo he leído de cabo a rabo para contaros qué me ha

Un círculo iluminado: un islote de un blanco refulgente rodeado por un mar de densa oscuridad. En el centro del círculo hay algo. Se distinguen algunas manchas de color rojizo, tal vez azulado, pero nada más. El plano es tan lejano que por ahora el espectador es incapaz de determinar qué es lo que ocupa el centro de la escena. Poco a poco, muy lentamente y en un acusado picado, la cámara va
Justyna Bargielska

Dos veces al día lo llevo al césped que hay detrás de mi urbanización y una vez al día a un bosque al otro lado de la calle. Es difícil distinguirlo en la nieve.Precisamente, un día que estaba con mi westy en el bosque veo, como a unos cien metros, a un hombre que se me acerca. Alto, pelo rizado y canoso, pantalón de chándal, una camisa de franela y un abrigo desabrochado que le llega hasta las rodillas.

Te quedas embarazada. Te tratan como si fueses una enferma mientras por otro lado no te queda otra que seguir trabajando. Vives un parto traumático que, lejos de ser un proceso mamífero, se convierte en algo médico, que os arrebatan en aras del protagonismo de otros. Te infantilizan, te separan de tu bebé, lo bañan, lo embuten en ropa, le dan biberones aunque tú no quieras porque «así tú puedes dormir»
Venecia

En las páginas que Proust dedica en La fugitiva a Venecia, observa que cualquiera de nuestros deseos acoge, como un acorde único, las notas fundamentales de nuestra vida. Esa referencia al deseo y al acorde en el contexto de tal ciudad nos deja en las puertas del libro de José María Herrera que quiero comentar, aparecido el año pasado en Los libros de fronterad y titulado Los archivos de Alvise Contarini

María García Zambrano (Elda, España, 1973). Licenciada en Periodismo por la Universidad de Sevilla, con estudios de doctorado en Letras Modernas en la Universidad Paris-Diderot. Actualmente es profesora de literatura en un instituto madrileño, e imparte el taller de poesía Nombrar el secreto, en la Fundación Centro de Poesía José Hierro. Forma parte de la Asociación de mujeres poetas GENIALOGÍAS.