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Jackson, H. J. Marginalia: Readers writing in Books, New Haven: Yale University Press, 2001. Introducción (extracto) Todos conocemos el libro anotado por el lector de la actualidad, y preferimos no pensar en ello. Es …

Libreras, libreros, lectores y lectoras peques y no tan peques, os dejamos con la nota que la editora de Galimatazo, Susana Ramírez, nos ha enviado junto con las mochilitas de la foto. Regalito …
El intruso electrónico. La TV en el espacio arquitectónico [Jorge Gorostiza]

El televisor, «la leonera», las antenas colectivas… Se trata de un libro breve, de bolsillo (…). Es un ensayo maravillosamente escrito en el que Jorge Gorostiza hace una serie de consideraciones sobre la …
José Luis Gómez Toré

Hay autores dotados únicamente con el instinto del creador. Debemos compadecerlos, como dijo Charles Baudelaire. Otros, sin embargo, están dotados también del instinto del lector, el mismo que es capaz de captar el misterio de las ideas más allá de su materialización sintáctica y semántica. A esa estirpe pertenece José Luis Gómez Toré (Madrid, 1973).

¿Quieres que te cuente un cuento… …diferentes, historias que se han estado contando a los niños (y no tan niños) desde la noche de los tiempos? Cómo acercar historias de la tradición oral …
La amistad según Epicuro

«De todos los bienes que la sabiduría procura para que la vida sea por completo feliz, el mayor con mucho es la adquisición de la amistad».

 Varena de Manuel Onetti dentro de la colección ideas [i] Varena es un antidiario en el que el frío está presente como un personaje fuera de campo; es un conflicto por nombrar aquello que …

  2.1. ACONTECIÓ ALGO DE INACONTECIBLE. Mi situación es peligrosa. No tengo buenas impresiones de las cosas: me impresiono fácilmente. Otro era yo cuando no coincidía con las circunstancias. ¿Por qué eso? Eso …
Sor Juana Inés de la Cruz

Los Enigmas de La Casa del Placer con veinte acertijos o adivinanzas cada una de la cuales es una redondilla, es decir, una estrofa de cuatro versos que riman en redondo, el cuarto volviendo al primero, al modo de la alegría femenina, la que dice otra cosa con otra cosa sin perder el origen.

Edmundo Galeano escribía sobre un papel corriente, sin embargo quien no supiese que había perdido parte de la mano derecha pensaría que estaba sirviéndose de una pluma para dibujar miniaturas sobre una hoja de seda. La mano, reducida al índice, pulgar y parte del metacarpo, avanzaba lentamente, distribuyendo las palabras por la superficie blanca con simetría particular, y las letras juveniles, que antes