Libros de trapisonda

No voy a ser yo, su editor, quien desmienta lo que afirma su propio nombre: Libros de Trapisonda. La Academia nos dice, entre otras acepciones, que se trata de un embrollo y un embrollo es un conflicto del cual no se sabe como salir, y no le falta razón al nombre, cuando un lector decide mudar de piel y desplegar las alas de editor, trocar un cómodo sofá por el trajín de tipos, sangrías y ferros, no es consciente de lo que le sobreviene. Y es mejor así, pues fruto de ese aliento vital, entre quijotesco y narcisista, de esa decisión alumbrada en un trance de hipersensibilidad estética o de cualquier otra razón suscitada por el fervor de los libros, se conforma un mosaico donde cada editor aporta su tesela, y las pequeñas son igual de necesarias que las grandes para obtener un conjunto armónico.

Primeros consejos al joven poeta. Por Llewlyn Powys

El Sr. Kenneth Hopkins aún no había cumplido los veinte años cuando se condujo en bicicleta desde Bournemouth hasta la cabaña que tenemos en las colinas para visitar por primera vez a Llewelyn, quien escribió la carta que inicia esta serie muy poco después de

Consejos a un joven poeta

Si lee despacio y con inteligencia a Homero, a Lucrecio, a Shakespeare, a Cervantes, a Montaigne y a Rabelais habrá conseguido más salud espiritual de la que habría obtenido después de tres años en la universidad. Si fuera usted, sería muy ecléctico en mis lecturas. Intentaría dejar atrás el gusto por escritores que no son del todo de primera fila; entre ellos situaría sin duda a Belloc, Chesterton, Flecker y Rupert Brooke

Blaise Cendrars, una vida peligrosa

Blaise Cendrars pertenece a esa categoría de escritores a quienes aterrorizaba constatar que la mayoría de los hombres se detiene al borde de la vida. Sabía bien que, por regla general, morimos en la infancia de la personalidad. De ahí su obsesión por vivir, por una vida extática, colérica, generosa, desbordante, sedienta de ponerse a prueba en todos los caminos del mundo. Su afán llegaba a tal extremo

Campos elíseos

Subiendo por la avenida de los Campos Elíseos… Por Blaise Cendrars

Subiendo por la avenida de los Campos Elíseos, tanto a dere­cha como a izquierda, cualquier persona que toque una de esas puertas giratorias, que son como innumerables desembocaduras en la ciudad que se precipitan sobre el gangsland y que funcionan como las vento­sas, se queda atrapada y pierde el equilibrio antes de haber dado una vuelta entera sobre sí misma. Es un drama vertiginoso que discurre en un

Lo que Hertha Nathorff supo nada más ver los ojos y las manos de Hitler

Un día de marzo de 1933, la doctora Hertha Nathorff fue al cine en Berlín con una amiga y vio a Hitler en el palco de honor. Nathorff era una ginecóloga distinguida, con una consulta privada muy próspera y un puesto de dirección en una clínica en la que atendía sobre todo a mujeres. Su marido, también médico, dirigía un hospital importante en Berlín. Tenían un hijo de 10 años. Vivían en un apartamento

Cendrars: una prosa imaginativa y personal al margen de las modas y tendencias

A mediados de la más que agitada, ya terrible, década de los treinta, cuando la guerra civil europea a la que alude Philipp Blom era ya una realidad, Blaise Cendrars (La Chaux-de-Fonds, Suiza, 1887-París, 1961) estaba de vuelta de casi todo. Tanto, que incluso atravesaba uno de los periodos más complicados de su vida. Desde hace tiempo la biografía de este suizo de nacimiento y francés por vocación, de

La vileza humana, la mezquindad

¿Qué hicimos para merecer aquello? Por P. Ingelmo Tras atravesar la densidad intelectual de Icaria, Trapisonda nos entrega un magnífico complemento en un librito, deliciosamente editado, que nos va a hacer caminar por el día a día del dibujo global de Uwe Timm. En Diario de una

Diario de una alemana. Rumbo a librerías

28 de abril de 1939, Hertha Nathorff, se embarca con su marido rumbo a Nueva York en el puerto de Bremerhaven, a bordo del Bremen, donde se habilita un rincón para judíos. Atrás deja las tumbas de sus antepasados en un cementerio profanado de su pequeña

Budapest. Guía para marcianos

El Budapest de Antal Szerb

¿Por qué este libro? Budapest. Guía para marcianos, de Antal Szerb. Por Pablo Martínez de Pisón, editor de Libros de Trapisonda Aunque sería difícil precisar su género —¿apuntes de viaje?, ¿colección de microrrelatos? ¿poema en prosa?— su contenido habla por sí mismo: es una declaración de

novedades

  • cartas en torno a manolo millares, pablo palazuelo y otros. una correspondencia (2018 2022) entre alfonso de la torre y joan gómez alemany
  • trece cartas sobre la solmisación
  • la bondad de una visión
  • #30 ballena blanca
  • cuaderno de viaje al país natal
  • 9788412348569
  • 9788494887369