Archivo de Autor - Sabina editorial

Este libro recoge poemas de algunas autoras que se han inspirado en Emily Dickinson, desde Susan Huntington Dickinson en el siglo XIX hasta hoy. Compone un juego de espejos que empareja los versos de cada autora con los de Emily, a la manera de un diálogo poético. Tenía intención de / escribirte Emily, dice Susan en el primer poema. Para cada uno de los poemas de las autoras seleccionadas, las editoras hemos elegido y hemos puesto a su lado un poema de Emily Dickinson. Son poemas que por una palabra o un verso, nos han evocado una posible hermandad. Jugamos con palabras de todas ellas e invitamos a quienes las lean a participar en este juego de dejarse tocar por la inspiración y la intuición para oír cantar a dos voces e imaginar un diálogo sin fin entre Emily Dickinson y otras, Emily Dickinson et aliae.
Todas las cartas que yo puedo escribir Emily Dickinson

Desde Sabina editorial nos hacen llegar su nueva adquisición, la obra Inspiradas en Emily. Os ofrecemos un pequeño aperitivo donde poder saborear superficialmente lo que les espera si se animan a leerlo. Posteriormente ofreceremos los motivos de la editorial para seleccionar esta obra así como algunos pasajes de la misma.
Nieves Muriel

Desde que escuché a Nieves Muriel leyendo poemas de su libro Carta de la Sirena, quería publicar algo suyo. Cuando después la conocí personalmente, hubo una conexión inmediata. Te lleva de la mano a transitar por sus poemas con una prosodia de reminiscencias orientales, que recoge la poesía culta y la tradición oral, reivindicando la sabiduría de generaciones de mujeres, una herencia que continúa en ella.
Pájaros

En la poesía de Juana Castro encontramos poemas que hablan de la sangre, del cuerpo y sus flujos y celebran la creación femenina. Y otros que enuncian la violencia desatada contra ese mismo poder, como en Amor de amordazar. Una poeta capaz de recrear los mitos fundacionales de la lírica, de interrogar al tiempo como sujeto poético y de reflejar las tragedias cotidianas del presente

La primera obra literaria conocida y firmada de la historia la escribió hace cuarenta y cuatro siglos una mujer, la princesa poeta y sacerdotisa sumeria Enheduanna. Ella inaugura Palabra de Diosa. 44 siglos de Poesía, porque está en el origen de una genealogía femenina que no se ha interrumpido en el tiempo. Desde entonces, las poetas han ido marcando un rumbo propio en la escritura universal hasta el presente. Sus palabras lo cambian todo y nada vuelve a ser como antes de que ellas escribieran.

Un libro de indagación y madurez creativa que enlaza magistralmente pensamiento y poesía. La escritura suelta amarras y se deja llevar por la inspiración, el pensar o el vivir de distintas voces de mujer: esa tarea tan vieja de atar alas palabras / los cuerpos y el sentido.Este libro da muestra de la genealogía femenina sumando un eslabón más. Es una apuesta política y estética en lenguaje femenino. Un lenguaje rico, colorido y punzante, con requiebros y giros inesperados. Indaga desde la experiencia concreta que la trajo un verano a Madrid para hablar del amor, del dolor, de la explotación, de la ternura y de la belleza. Para cantar lo visible y desvelar lo que no se ve. Madrid está dividido en tres partes: El origen, Las hermanas y La política.

Como dice Ana Mañeru, este libro nace de un doble arrebato. Queríamos publicar un libro con poemas de nuestras autoras favoritas, y rastrear el origen de su poesía. Para celebrar el cambio de década. Iba a ser un MÍNIMA especial… pero fue haciéndose grande. Como escribe Ana en la introducción: «Hay que celebrar y recordar que los primeros poemas conocidos en la historia los escribió Enheduanna, una mujer que vivió hace 44 siglos. Este origen histórico, desconocido hasta el siglo XX, debería inaugurar los libros de poesía, los de texto y los de cualquier tratado de literatura actual que se precie para ser rememorado una y otra vez.»

Cuando el año pasado publicamos los Enigmas de La Casa del Placer, le pedimos a Milagros Rivera que escribiera un libro sobre Sor Juana y su relación con la Condesa de Paredes, virreina de México, el amor de su vida y a quien dedicó su poesía lírica. El entusiasmo crecía a medida que Milagros nos iba contando la historia de la vida de Sor Juana, y de la Condesa, mientras investigaba y buceaba en archivos para preparar esa joya de edición exclusiva que hizo para Sabina.

Ángela Figuera Aymerich (1902-1984) quiso llegar con su poesía a todas aquellas personas que se acercaran a su obra, y lo consiguió con una voz propia, un tono en el que dominó la hondura y la ironía, el registro culto y el giro coloquial, el canto lírico y la denuncia social. Coetánea y amiga de poetas como Carmen Conde, Blas de Otero o Gabriel Celaya, esta gran poeta fue publicada en su momento, pero todavía no ha sido suficientemente reconocida y, de hecho, como tantas autoras de su época, sigue sin estar en los libros de texto. Se rebeló a su manera, cuestionando los modelos que imponía la sociedad en la que vivió. Tuvo que publicar Belleza cruel (1958) en México a causa de la censura franquista. La trayectoria vital de esta autora refleja su compromiso con la historia política de su país y de su tiempo: antifranquista, escritora en un mundo dominado por hombres y defensora del papel social de la mujer. Con su poesía y su personalidad tendió puentes entre generaciones y entre poetas de un lado y otro de la península y del océano.

Sor Juana Inés de la Cruz: Enigmas de la casa del placer (o una manera de ser libre y mujer) [Nos hacemos eco de un texto publicado en La voz de la tribu. Lo firma Alejandra Atala] Reverente a Vuestras plantas solicita, en su disfraz, no daros que discurrir sino solo que explicar. Dedicatoria, Sor Juana Inés de la Cruz Trata de una, dos, tres, hasta de ocho monjas portuguesas, que afortunadamente de amor no murieron y que en cambio y