Archivo de Autor - Bala perdida

55 ¿Qué orden puede haber en este caos de versos? ¿Por qué te empeñas en creer que siempre hay una causa, una consecuencia, un objetivo? Abre los ojos. Esto es la vida. Así, desnuda. La vida caótica que hay que disfrutar como llega, como este verso inolvidable detrás de una página que has leído por casualidad una tarde cualquiera y que, sin saberlo, te acompañará toda la vida, tu más fiel recuerdo, el más cercano, el más personal por más

Por Maica Rivera Fronteriza, germinal y disruptiva. Todo a la vez. Eso es Historias del Kronen. Una novela que nos frenaba y a la vez nos impulsaba, como lectores, como críticos, como generación. Ahora lo vemos claro en panorámica pero esta naturaleza rara de bisagra fue algo que en los noventa apenas podíamos vislumbrar en todas sus dimensiones. Lo que sí presentimos muchos, sobre todo los nacidos en los setenta, fue que algo se removía no sólo dentro de nosotros sino

Por Jaime Cedillo Toda lectura depende del momento en el que a ella te aproximes. La primera vez que leí Historias del Kronen fue en el verano de 2008, justo antes de ingresar en la universidad. Y fue imposible no asociar el Kronen, el bar que da título a la novela que ha marcado a una generación, con el bar de mi pueblo que me puso delante del espejo y, sin contemplaciones, me desnudó ante mí: Aquí estás, este que ves eres tú. La

Por Carlos Juan Hernández hamm: ¡Clov! clov (molesto): ¿Qué pasa? hamm: ¿No estamos a punto de…de… significar algo? clov: ¿Significar? ¿Nosotros, significar? (Risa breve.) ¡Qué bueno! Samuel beckett, Fin de partida Historias del Kronen se publicó en 1994, pero es una novela que bien podría escribirse en el año 2018. Cualquier joven podrá ver sus propias miserias y malestares reflejados en ella, porque trata temas y sentires colectivos cuya presencia social y política no ha dejado de incrementarse en la actualidad.

Por DosJotas Posiblemente a mi generación se la podría llamar «Postkronen», en el verano del 92 éramos muy jóvenes, en mi caso tenía 10 años, el libro lo descubrimos varios años después de ser publicado y tal vez muchos solo conocieron la película. Pero seguramente ese verano no fue muy diferente al del 98, cuando con 16 años era legal beber y fumar o el verano del 2000 ya con 18. Grupos de jóvenes obsesionados con la velocidad, el sexo,

Por Raquel Blanco En 1994, año en el que se publicó Historias del Kronen, no leíamos a escritores vivos, menos aún si salían en los medios, habían sido premiados o estaban de moda por algún motivo. Es decir, leíamos a Umbral, sí, por las risas, creo, su columna en el periódico. Era insoportable. Hace no mucho salía en algún periódico la anéctoda: «¿Me puedes preparar la merienda? Es que no está mi mujer», le decía el ínclito a un periodista, contaban, que había ido a

La editorial Bala Perdida y su semana Yo Soy Kronen Por Mondo Sonoro Han pasado ya 25 años desde que José Ángel Mañas escribió Historias de Kronen, libro que marcó un hito en la cultura social de los noventa. Por ello, la editorial Bala Perdida ha organizado una semana de actividades culturales llamada «Yo Soy Kronen» y que pretende revivir los noventa y las dos novelas Kronen de referencia Historias de Kronen y Ciudad rayada. La novela Historias de Kronen mostraba la realidad de los jóvenes madrileños,
Pilar Martín Gila

¿Por qué este libro? La cerillera, de Pilar Martín Gila. Lorena Carbajo Castro, editora de Bala perdida Ya el título me evocó el famoso cuento de Andersen y algo se removió en mí, el recuerdo de cuando yo era niña y leía o bien escuchaba ese trágico cuento en el que asistimos a la última noche del año en el que una niña muere de frío ante la mirada invisible de los que la rodean. Ya de pequeña me conmovía, me hacía
Pilar Martín Gila

Pasa como la fiebre. En otro cuerpo. Por aquí, por aquí se huye de lo que esperas. Un punto de fuga. Es tan poco lo que no se ha dicho. Qué puedes guardar, entonces. Hasta completar al menos un sueño. Para el viaje, me refiero. Las horas muertas. El tiempo del mercante. Para volverse loco. Apenas dos buenos recuerdos. Oigo los clavos y presiento la orilla. Los incendios dentro de la tierra. Yo quería entrar. Entrar de buena fe. Cualquiera
Jose_Angel_Mañas

José Ángel Mañas: «Lo que más disfruto de escribir es lo que queda cuando cierras el libro» Por Carmen Sánchez Madrid, años 90. Subir la calle Alcalá, O’Donnel, Avenida de América, el Kronen. Una pandilla de jóvenes desarraigados, perdidos y sin interés por un futuro que saben que no van a tener. Madrid, finales de la segunda década de siglo. Bajar la calle Alcalá, Gran Vía, subir Fuencarral, cualquier garito de Malasaña. Y decenas de pandillas de jóvenes que siguen